Memorias de como iniciaron los Parques Nacionales en Costa Rica:Episodio segundo. Nace el Parque Nacional Cahuita

CahuitaEncendemos la grabadora para escuchar en palabras de Don Álvaro Ugalde los inicios del Parque Nacional Cahuita:

Tortuguero, junto con Cahuita nacen en 1970 por decretos de Don Pepe, incluso nacieron antes que Santa Rosa, pero Santa Rosa se inauguró primero. Por Archie Carr nació Tortuguero y Cahuita nació gracias a los cursos de vida silvestre organizados por el CATIE, que repetidamente se llevaban a cabo en el sitio. En prácticas de campo durante estos cursos, se hizo el primer plan de manejo del parque. Igualmente, como estudiante de Maestría del CATIE, Don Mario Boza hizo el primer Plan de Manejo del Parque Nacional Volcán Poás como su obra de tesis.

Cahuita tuvo muchos escollos políticos para la comunidad. Primero se decretó Parque Nacional con muchas prohibiciones. En aquel entonces no se les consultaba a las comunidades las decisiones que tomábamos, ya que la ley no lo exigía y éramos jóvenes y sin experiencia.

Nosotros asumíamos que el Congreso representaba a la gente, y el Congreso le había dado poderes al Presidente de la República y si había un mandato, nosotros lo llevábamos a cabo. La prohibición de matar animales silvestres cayó como una bomba y el primer Guardaparques, por más afrodescendiente que fuera, cuando llego a aplicar la ley, lo corrieron a machete. El Guardaparques era el Sr. Ernesto Crawford. Todos tenían cocos y cuando los monos se comían los cocos, ellos los mataban. El año 1973, fue tumultuoso para Cahuita. El congreso paso la ley de creación de JAPDEVA y esta tomo posesión de Cahuita. La Junta Administradora pretendía construir el centro de recreo dentro de Cahuita.

En 1974, ya como director del Servicio de Parques Nacionales, cargo que ocupe hasta 1986, fui a la Procuraduría para que me aclararan si la creación de una entidad como JAPDEVA, significaba eliminar los actos de conservación anteriores. Dichosamente la Procuraduría dictaminó que no, que el parque nadie lo había eliminado y yo dije “con permiso, salgan Ustedes y entramos Nosotros”. La comunidad estaba muy confundida y cuando nosotros entramos con fuerza otra vez, la comunidad nos manifestó que no querían la expropiación.

Recuerdo que firmamos un convenio en el cual los líderes comunales y el Presidente de la Republica, Don Daniel Oduber acordamos la no expropiación. Algunos líderes reaccionaron muy fuertes para eliminar el Parque. Se convocó a un cabildo abierto para pedir que se eliminara el parque. Yo sentía que los diputados y otras figuras influyentes que se oponían al Parque Nacional Cahuita, buscaban que en el cabildo abierto se acordara la eliminación del Parque y entonces, justificar ellos lo acordado públicamente, para presentar un proyecto de Ley y eliminar el parque. Al menos esa era mi interpretación de la situación.

En este cabildo, me toco ser el último orador. Todos los oradores anteriores a mí, habían exhortado a eliminar el Parque por unas y otras razones. Se dijeron muchas mentiras que pretendían asustar al pueblo de cómo su estilo de vida iba a cambiar si se creaba el parque.

Subiendo el tablado que se había construido, cuando me correspondía hacer mi presentación, tuve una iluminación. Había muchas personas de color, algunos representantes de territorios indígenas que habían traído en camiones y unos pocos blancos. Yo no sabía qué iba decir, solo sabía que iba para arriba como Juana de Arco, porque todos allí querían ver sangre, y esa sangre era la mía, ya que Yo era el único que defendía la creación del parque. La visión me dijo “es mejor hablar en Inglés” y empecé a hablar en inglés, idioma que había aprendido años atrás, cuando estuve trabajando en los Estado Unidos, a mis dieciocho años. La mayoría eran personas de color que hablaban inglés, los indígenas entendían poco el español y nada de inglés. Esto significaba que los anglos parlantes eran el voto que en realidad contaba ya que eran los únicos que serían afectados directamente con la eliminación de la categoría de protección asignada a Cahuita. Las caras de sorpresa de los burócratas fue un termómetro que me indicaba que iba por buen camino. La mayoría de ellos tampoco hablaban inglés.

Recordé que cuando pasaba por las iglesias de afrodescendientes, mientras estudiaba en Michigan, siempre se repetía una escena en la cual el pastor dialogaba con los feligreses. Esa imagen vino a mi mente y decidí, no solo hablar en inglés, sino que también a jugar de pastor. Sentí que tenía una perfecta conexión con la audiencia y empecé a hacerles preguntas con la contestación medio incorporada.

La primera pregunta fue:

¿Is it true, that until now it has been your parents that have protected this Paradise of rainforest and coral reef?

YESSSS.

 (Verdad que han sido sus padres los que hasta la fecha han conservado este paraíso de bosques lluviosos y arrecifes de coral?

Siii)

 ¿If your parents have protected this land, and then don’t you think their kids should continue with the mission?

YESSSS.

(Si sus padres han protegido esta tierra, entonces sus hijos deben protegerlo y conservarlo? ¿No es cierto?  Siii)

¿Does the present generation, want Cahuita National Park?

YESSSS.

(¿La presente generación quiere a Cahuita como Parque Nacional? Siii)

La voz que salió del alma y de los corazones de esas hermanas y hermanos, todavía resuena como un eco en mi mente cuando pienso en Cahuita.

Otro mensaje que la gente acogió con gran interés fue cuando les informe que si Cahuita no se protegía bajo la bandera de un Parque Nacional, probablemente terminaría convertido en un complejo hotelero, con marinas y campos de golf y los únicos beneficiarios serían las compañías extranjeras. Así me los fui llevando, comenzaron a aprobar todas las iniciativas de conservación que les proponía y en medio de una euforia, baje victorioso y sonriente, agradeciendo a la multitud su apoyo. Me sentí triunfante porque luego de mi presentación nadie se manifestó en contra de la creación del parque, ni me quemaron como a Juana de Arco.

Episodio tercero. Nace el Parque Nacional Santa Rosa

Referencia

Sáenz Y. (Sin publicar). Memorias de un Héroe Llamado Guarda Parques. San José-Costa Rica

 

Memorias de como iniciaron los Parques Nacionales en Costa Rica: Episodio primero. Los inicios de uno de los pioneros

Foto1

Encendemos la grabadora para escuchar en palabras de Don Álvaro Ugalde los inicios:

“Siempre me he considerado una persona muy afortunada, ya que desde muy temprano tuve la suerte de lograr visualizar cual era mi misión en esta vida. Mi padre era topógrafo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. El trazó y diseñó muchas de las carreteras del país, incluyendo la circunvalación de San José y gracias a Él di mis primeros pasos en el mundo natural. Mi padre solía llevarme al bosque mientras trabajaba para el gobierno, e incluso en una oportunidad, durante la insurrección de 1948 en la cual el participo al lado de Figueres, nos llevó por unos días al bosque cuando yo tenía dos años.

Desde que decidí ingresar a la Universidad de Costa Rica, sabía que lo que quería estudiar era biología. Mi sentimiento de estudiar la vida viene desde que cursaba 5to año en el colegio Dobles Segrega. Mi maestra de biología en aquel entonces 1963, cumplió un papel primordial. Sus conceptos de biología eran muy claros y me impactaron mucho. Nidia Abarca era su nombre.

En 1963, gracias a la dedicación y esfuerzo de Olof Wessberg un ciudadano de Suecia y Doña Karen Mogensen de Dinamarca, apoyados por Don Francisco Orlich, se creó la primera reserva natural de Costa Rica, Cabo Blanco. Ellos fueron nuestros “mensajeros del futuro” y definitivamente pilares instrumentales en la creación de nuestros parques nacionales. Por su visión y aportes a la conservación en Costa Rica los considero como los mentores que contribuyeron con forjar mi visión.

Luego de obtener mi bachillerato fui a los Estados Unidos a aprender inglés y cuando regrese a Costa Rica en 1965, ingrese a trabajar al Ministerio de Transportes como asistente de Ingeniería y al mismo tiempo realizaba estudios de generales en la Universidad de Costa Rica. Sin embargo, cuando ingrese a biología, el Ministerio de Transportes no me dio permiso de continuar mis estudios porque mi interés era la biología y no la ingeniería. Aun así, continué mis estudios gracias a un trabajo de asistente de laboratorio y a una beca que obtuve y que cubría mis gastos de matrícula. En la Universidad, tuve la suerte de conocer algunos naturalistas visionarios que también contribuyeron a mi formación, entre ellos, Pedro León, Luis Fournier y Douglas Robinson.

En 1968, mientras era estudiante de biología y miembro del club de montañismo, llego una invitación al club para que enviaran un representante a una mesa redonda sobre los recursos naturales y los medios de comunicación. El club me asigno como representante y la reunión sirvió como un catalítico en mi larga trayectoria. En esta reunión asistieron figuras claves en mi vida. Mi contacto con estos individuos fue como una reacción química. Aquí conocí a Don Mario Boza, estudiante del CATIE y con un puesto en el departamento de Planificación del Ministerio de Agricultura y Ganadería, (MAG), en donde se encontraba preparando el terreno para el movimiento conservacionista que le iba a corresponder administrar al MAG. En esta reunión también participaron Don Billy Cruz representante de la Caribbean Conservation Corporation (CCC), quien me llevo al Dr. Archie Carr.

En este mismo simposio ingresó a mi vida la prominente familia Figueres, ya que luego de la sección teórica, se realizó un viaje de campo a Tortuguero, al cual Don José Figueres llego con Doña Karen, sus hijos e hijas, José María (quien luego sería presidente de la república de 1994 a 1998), Christiana y los padres de Doña Karen. Billy Cruz y Archie Carr que eran amigos de los Figueres y los invitaron al viaje. Luego de 2 o 3 días de transporte rústico, llegamos hasta nuestro destino en Tortuguero. Durante la travesía, nos hicimos muy amigos, sobre todo, Doña Karen, Don Mario Boza y Billy Cruz. Aquí nació una gran relación de amistad. La relación con los Figueres continúo y se fortaleció aún más. José María era estudiante y yo le ayudaba a hacer tareas y Doña Karen se enamoró de nuestras ideas futuras para crear el sistema de áreas protegidas.

A finales de 1968, José María y yo nos inscribimos en un programa de voluntarios para proteger las tortugas verdes durante la siguiente temporada del desove. En el mes de agosto de 1969, José María, Archie, su esposa Marjorie, su hijo David y yo, pasamos en Tortuguero. Los Carr jugaron un papel vital en mi formación, ya que eran mentores de la conservación a nivel nacional e internacional y fueron pioneros que contribuyeron, en parte a través de la familia Figueres, a que el país avanzara en esa dirección.

En Octubre de 1969, Mario Boza, Billy Cruz y Archie Carr me convencieron de que tomara un curso del manejo de parques nacionales en Estados Unidos. El programa se denominaba “Seminario Internacional de Parques Nacionales y Áreas Afines”. Este encuentro era auspiciado por la Universidad de Michigan, el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos y Canadá e iba dirigido a 25-30 personas de todos los continentes. Yo estaba en mi último año de bachillerato de biología y no quería perder un semestre entero. Inclusive mi amigo Pedro León también me aconsejo que participara en este curso y aquel “cartel verde” que comenzaba a nacer, consiguió los recursos económicos para que yo asistiera. Mario se comunicó con el Sr. Carr y el obtuvo los fondos a través de la familia Phips, donantes de la Caribbean Conservation Corporation.

Antes de salir al curso, Mario me encargo una ingrata misión, la cual consistía en perseguir cazadores de tortugas en el mar, frente a la costa de Tortuguero. Fueron tres días de mar encrespado, al que respondí con un vómito continuo. La experiencia, aunque dolorosa, fue muy valiosa, porque me permitió observar la problemática in situ. Influenciado por Archie Carr, la labor de conservación se iniciaba en Tortuguero y giraba alrededor de las tortugas verdes (Chelonia mydas).

Precisamente a menos de 24 horas de regreso de Tortuguero, salía para el seminario de Parques en Estados Unidos y Canadá. El viaje fue intenso y maravilloso y durante 30 días viajamos de Parque en Parque, iniciando en el Parque Nacional de Jasper y Banf en Canadá y continuando en los Estados Unidos por Yellowstone, Snake River, El Gran Teton, Mesa Verde, Petrified Forest, Navajo Nations, Lake Powell hasta terminar en el Cañón del Colorado. Al llegar al gran Cañón, nos integramos a una escuela de entrenamiento llamada Horace Albright Training Center, quien había sido el segundo director del sistema de parques nacionales de Estados Unidos. Precisamente durante los días que terminaba el curso en el cual yo estaba enrolado, empezaba otro en El Gran Cañón, denominado “Park Operations”. Decidí llevar el curso de dos meses cuya agenda intensiva me permitiría poner en práctica lo aprendido en el curso anterior y además, aprovechar mejor el semestre. Era un trabajo en donde se aprendía lo maravilloso y lo feo del manejo de un área tan compleja como el Gran Cañón. Aquí logramos experimentar el hacinamiento, los “shopping center” y en fin todo el desarrollo urbano del borde norte del Cañón. Durante este entrenamiento, estuvimos buscando una niñita indígena que se había perdido y nosotros participamos en las labores de rescate que se prolongaron por tres días. El trabajo fue muy difícil para mí en un abrupto terreno con temperaturas bajo cero.

El instructor durante aquel curso fue Bill Wendt, quien era un tipo muy dinámico, salía a correr todos los días en las mañanas y yo le acompañaba. Posteriormente trabajó como consultor internacional y luego para el Departamento de Relaciones Internacionales del Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos. Era un hombre increíble y fue un maestro que también se convirtió en uno de mis mentores. Con él aprendí cómo ser un Guardaparques ejemplar.

Estos dos cursos me dieron una gran base práctica. Cuando regrese a Costa Rica en Diciembre de 1969, la ley forestal acababa de ser aprobada por La Asamblea Legislativa, lo cual quería decir que ya en Costa Rica había legislación forestal y un capítulo para el programa de Parques Nacionales. Precisamente en el momento que yo regresaba, Mario Boza, recién nombrado jefe del Departamento de Parques Nacionales, salía para el Gran Cañón a participar en el mismo curso que yo acababa de concluir. Yo estaba sin trabajo, no podía ingresar a la universidad a concluir mis estudios de biología y Mario quien era mi principal contacto en el gobierno, estaba en Estados Unidos.

Hoy, después de todos estos años de labores, puedo decir que, para mí, 1970 fue el año en que la historia dio inicio, al menos para nuestro sistema de áreas de conservación. Sin embargo, ya se venía preparando el terreno desde 1940 cuando Costa Rica firmó en Washington la convención del Hemisferio Occidental para la Protección de Flora y Fauna y las Bellezas Escénicas de las Américas. La conservación volvió a caer en un letargo para tomar fuerza en 1966, cuando el Congreso ratifico esta Convención como Ley y nuevamente se vuelve a hacer historia en 1969 cuando el congreso aprobó la ley forestal. En Febrero de 1970, don José Figueres fue electo por tercera vez presidente de la república, lo cual fue un sueño, ya que yo era amigo de esta influyente familia y ellos estaban dispuestos a apoyar incondicionalmente la agenda conservacionista que venía impulsando el recién creado Departamento de Parques Nacionales.

Episodio segundo. Nace el Parque Nacional Cahuita

Referencia

 Sáenz Y. (Sin publicar). Memorias de un Héroe Llamado Guarda Parques. San José-Costa Rica

Memorias de como iniciaron los Parques Nacionales en Costa Rica

Bandera

Esta semana celebramos el 30avo día de los Parques Nacionales del país y el Aniversario 46 desde que nació el Servicio de Parques Nacionales en un momento donde tres proyectos presentados a la Asamblea Legislativa persiguen abrirlos para el desarrollo de infraestructura pública amenazando nuevamente su integridad ecológica. Inspirado por estos elementos y conociendo que mi buen amigo y colega Yamil Sáenz le había realizado entrevistas a otro gran costarricense y colega Álvaro Ugalde solicite permiso para publicar sus remembranzas de como inició el Sistema de Parques Nacionales de Costa Rica y algunos de los primeros Parques del país, memorias recogidas en un libro que nunca ha salido a la luz publica llamado “Memorias de un Héroe Llamado Guardaparques” preparado y editado por Yamil Sáenz.

Duele pensar al leer las peripecias que se pasaron para crear algunos Parques que hoy unos pocos Costarricenses ignorando la historia pretendan disminuir esas Áreas Protegidas sin reflexionar el valor de estas y sin buscar formas más inteligentes de desarrollo que busquen realmente el desarrollo sostenible en el país.

He preparado las remembranzas de Don Álvaro Ugalde en cinco episodios:

 

“Nunca dude por un momento que un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos y pensadores, pueden hacer la diferencia. De hecho, esta es la única cosa que siempre ha ocurrido” .Margaret Mead.

 

Referencia

 Sáenz Y. (Sin publicar). Memorias de un Héroe Llamado Guarda Parques. San José-Costa Rica

Cacería de especies en Costa Rica: Descritas y amenazadas

Biodiversidad

A propósito del recién pasado día de la Biodiversidad (miércoles 22 de mayo) quisiera mostrar los números de las especies conocidas en Costa Rica y que llegan aproximadamente a las 100.000 si además de las especies continentales incluimos la biodiversidad marina conocida.

Han pasado cerca de 183 años desde que Carlos Linneo estableciera las reglas para clasificar las especies de la tierra. Desde entonces en Costa Rica los esfuerzos de investigadores provenientes de Instituciones como el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio), el Museo Nacional, los Museos de las Universidades, Herbarios e Institutos de Investigación han logrado describir 90.842 especies (Corrales L. 2012) y cuyas muestras de especímenes permanecen en el país, no obstante, se registra la presencia de cerca 95.000 especies si se toma en cuenta los especímenes que están fuera del país y que no se encuentran o no están almacenados en Instituciones nacionales (SINAC .2009).

EspeciesFigura 1. Especies descritas para Costa Rica entre 2008 y 2011

La mayoría de especies descritas corresponden a insectos (76%) seguido del grupo de las plantas (12,7%). Contrario a lo que creemos las especies de mayor tamaño que quizás son las que más estamos acostumbrados a observar y a tratar de proteger son las que tienen menor número de especies si vemos la totalidad de la biodiversidad presente en el país.

GruposTaxoFigura 2. Número de especies descritas para algunos grupos taxonómicos 2008-2011

LA BIODIVERSIDAD MARINA

Con solo el 0.16% de la superficie de los océanos del planeta, la biodiversidad marina conocida del país es de 6.778 especies lo que representa cerca de un 3,5% de la biodiversidad conocida en el mundo. De  estas especies 4.745 son reportadas para el Pacífico y 2.321 para el Caribe. Ambas costas comparten 288 especies y se establece que hay 85 especies endémicas o que se conocen solo para las aguas de Costa Rica, de estas especies endémicas el 41,2% se encuentra en la Isla del Coco (Wehrtmann I., and Cortés J. 2009).

Cuadro 1. Biodiversidad Marina conocida al 2009

BIoMarinaLa diversidad de especies es muy superior en el Caribe, once especies por cada kilómetro de costa, mientras que en el Pacífico hay cuatro especies diferentes por kilómetro de costa ; el número de especies por kilómetro cuadrado de plataforma continental viene siendo de 0.43 para la plataforma continental de ambas costas cuya área se estima que es de 15.800 km2, 1 sp/km2 para el Caribe (plataforma continental = 2310 km2) y 0.31 sp/km2 para el Pacífico (plataforma continental = 15295 km2) (Fonseca A. 2010).

LA ESPECIES GLOBALMENTE AMENAZADAS

En el 2011 se reportan para el país  2.358 especies de fauna y 228 especies de plantas en la lista roja de la UICN. Esto es 66 especies de fauna y 34 especies de plantas más que en el 2010. De estas 175 especies de fauna y 116 de flora se encuentran dentro del conjunto de especies en los estados más críticos de amenaza de acuerdo a la lista (IUCN. 2011).

Es importante observar que las especies de fauna amenazadas en las categorías más estrictas de la lista roja se incrementaron de 169 especies en el 2010 a 175 en el 2011, siendo este incremento de una especie en peligro crítico y 5 especies en la categoría de vulnerables, las plantas permanecieron igual.

La UICN para el año 2011 reporta 64 especies endémicas, una más (especie ave) que en el 2010  para el país de las cuales el 47% de las especies se encuentra amenazadas (UICN. 2011).

Fauna amenazadaFigura 3. Especies de fauna globalmente amenazada 2010-2011 (Categorías más criticas)

Flora amenazadaFigura 4. Especies de flora globalmente amenazada 2010-2011  (Categorías más criticas)

PaloVerde

REFERENCIAS

Corrales, Lenin. (2012). Gestión del Patrimonio Conservación y Biodiversidad: resultados de la gestión ambiental.  Ponencia preparada para el Decimosexto Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación. En http://www.estadonacion.or.cr/index.php/biblioteca-virtual/costa-rica/estado-de-la-nacion/ponencias/919-informe-xvi-gestion-del-patrimonio

Fonseca, Ana. (2010). Estado de la Nación en la zona marino costera. Ponencia preparada para el Decimosexto Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación. http://www.estadonacion.or.cr/index.php/biblioteca-virtual/costa-rica/estado-de-la-nacion/ponencias/929-informe-xvi-estado-de-la-nacion

SINAC. (2009B). IV Informe de País al Convenio sobre la Diversidad Biológica. GEF-PNUD. Sistema Nacional de Áreas de Conservación. San José-Costa Rica. Mimeografiado. 220 p.

Wehrtmann I., and Cortés J. 2009. Marine Biodiversity of Costa Rica, Central America. Springer Edtions. Berlin, Germany. 538 pages

Turistas y tecnología que matan lentamente la Vida Silvestre del Parque Nacional Manuel Antonio

Estamos tan maravillados por las bondades y beneficios del turismo que poco se hace para medir el impacto que esto está teniendo sobre la vida silvestre en los Parques Nacionales con el objetivo de disminuir o evitar los daños colaterales hacia la biodiversidad. Manuel Antonio uno de los parques más populares en el país, que recibe unos 1.000 visitantes al día con dificultades para lograr una regulación eficaz y sumado a su pequeña franja costera terrestre, ha tenido un impacto directo por parte del turismo sobre la fauna y el ecosistema en su conjunto. La habituación de algunas de las especies animales más grandes y carismáticas (los primates en particular), a la presencia humana ha provocado alteraciones en su comportamiento y alterado los patrones de alimentación de algunas especies.

Desde finales de los años ochentas han sido reportados cambios en los hábitos alimenticios de los mapaches a causa de que  comen restos que dejan los turistas lo cuál ha alterado el comportamiento natural de estos. Situación semejante se ha reportado para el caso de los monos carablanca que ahora recurren hasta el «robo» de los alimentos.

Lo anterior ha sido agravado con la aparición de los teléfonos celulares los cuales han provocado importantes cambios en el comportamiento humano, ahora y aún más con la llegada de los mal llamados celulares «inteligentes» aberración más pavorosa desarrollada por los publicitas y aumentada por los periodistas ya que han abierto la posibilidad de tomar la foto y usarla como trofeo para subirla inmediatamente a la red social, pero para lograr esto muchos recurren al aporte de boquitas a los monos para que tengan las mejores poses para la foto.

Estas prácticas según los expertos producen efectos negativos como cambios en el comportamiento, empobrecimiento nutricional de los animales, interferencia en los ambientes sonoros, visuales y olfativos naturales, produciendo en el largo plazo una muerte lenta por los cambios en la ecología y el comportamiento ya que  la disponibilidad de alimento es uno de los factores que determina el tiempo dedicado diariamente a sus actividades naturales.

Según investigaciones realizadas hasta ahora darles alimento a los monos aumenta los niveles de agresión ya que estos siempre van a buscar el obtener la mayor cantidad de alimentos por parte de los turistas pasando al robo de los mismos y a la utilización de los basureros como fuente inmediata de alimentación.

Esta situación requiere atención urgente de medidas de manejo en el Parque pero quizás la más importante es la toma de conciencia sobre el daño que se le hace a la vida silvestre al ofrecerles alimentos chatarra a los animales con el objetivo de obtener una buena foto con el teléfono “inteligente” ya que en el mediano plazo los efectos de los cambios en la nutrición natural trae sus consecuencias con resultados de una muerte lenta y segura.

Las orugas que les dio calor en Guanacaste…

Buscando literatura científica sobre cambios en la biodiversidad asociados a cambios en el clima en Centroamérica me encontré a un par de orugas reportadas en el Área de Conservación Guanacaste que en la última década han sufrido cambios importantes en su distribución, estas son dos especies de Caterpillar llamadas por los biólogos Copaxa rufinansCopaxa curvilinea. En la década de 1990 y anteriores, la oruga Copaxa rufinans se encontraba en las elevaciones entre 400 y 1.200 metros en los bosques tropicales del Área de Conservación Guanacaste y su pariente más cercano Copaxa curvilinea, se distribuía en elevaciones más bajas -entre 100 y 500 metros de la ACG pero en la última década, las orugas de C. rufinans prácticamente desapareció de la zona de los 400 – 700, mientras que C. curvilinea ha llegado a ser más común en el rango de los 500-700 metros,  al mismo tiempo  la temperatura ha ido en aumento en estos bosque tropicales y la estación seca se ha alargado e intensificado. C. rufinans ha abandonado en gran medida  el extremo inferior de la distribución de ACG y C.curvilinea ha ampliado su distribución de las tierras bajas hacia arriba por lo menos 200 metros en los últimos diez años.

Este tipo de ejemplo nos delata que los enfoques tradicionales de conservación, en el cuál creemos que las especies siempre estarían en el mismo lugar y con ello asumimos que si protegemos una región las especies que viven allí estarían protegidas para siempre. Pero las especies nunca se van a quedar quietas cuando las temperaturas quedan fuera de su zona de confort. Lo anterior sugiere que las ideas sobre las estrategias de conservación tienen que cambiar radicalmente.

Referencia:

Hannah Hoag. 2010. Confronting the biodiversity crisis.  Nature reports climate change.Vol 4. May 2010

Los Ticos no visitamos los Parques Nacionales ni otras áreas protegidas

Si asumiéramos que las 561.896 (SEMEC-SINAC. 2011) visitas a las Áreas Silvestres Protegidas por parte de residentes en el país en el 2010 fueran diferentes personas (esto porque es posible que una misma persona ingrese varias veces dependiendo de los días que pernocte cerca del área)  solo el 12.3% de los residentes en el país visitó alguna Área Silvestre Protegida en el 2010 comparándolo con el  reciente dato de población residente en el país (4.563.539 habitantes) revelado por el INEC  (2012). Esto es preocupante porque significa que la mayoría de ticos (87,7%) no nos gusta estar en contacto con la naturaleza como a veces presumimos o nos consideramos conservacionistas,  a pesar de haber áreas silvestres protegidas muy cerca de los centros urbanos que, además,  no se utilizan como aulas abiertas en programas de educación ambiental por parte de las escuelas o colegios, salvo algunos casos de programas desarrollados por algunas Áreas de Conservación.

Desde hace mucho tiempo se sabe que las áreas protegidas logran reconocimiento y una mayor protección cuando un número suficiente de personas las visitan y aprecian, promoviendo la educación y una mejora en la calidad de vida de los visitantes ya que les hace olvidar la agitada vida en las ciudades. Además, si se lograra aumentar la visitación muchas comunidades locales se verían beneficiadas en sus negocios e ingresos familiares ya sea porque presten servicios de alojamiento, alimentación o venta de artesanías.

A pesar de este bajo porcentaje de visitación la figura siguiente muestra que desde el año 1990 la visitación a las Áreas Silvestres Protegidas del país tiene un crecimiento sostenido y que desde el 2003 la visitación por parte de visitantes extranjeros supera a los nacionales, no obstante, si comparamos la visitación con la población del país seguimos teniendo valores que no superan tal vez el 13% de visitación por parte de los Ticos.

Las Áreas Silvestres Protegidas del país son territorios especiales que están definidos geográficamente, que han sido designado legalmente y son administrados para alcanzar objetivos específicos de conservación de la diversidad biológica pero también son lugares de inspiración cultural, artística, de información histórica, religiosa y arqueológica para el disfrute, relajación y hacer olvidar el estrés de  vivir en la ciudad.

El Corredor Biológico que se transforma en un corredor de transporte de mercancías…

Cuando uno quiere reflexionar acerca de un tema como este decide que solo va a utilizar el sentimiento de formación profesional que tiene en ecología y para curarme en salud ante las opiniones hago mías la siguiente frase del Jefe Seatle “Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un  salvaje y no comprendo.”

EL Decreto de Creación inicia  así: “Declárase Refugio Nacional de Vida Silvestre al corredor fronterizo conformado por los terrenos comprendidos en una zona de 2000 m de ancho a lo largo de la frontera con Nicaragua desde Punta Castilla en el Mar Caribe hasta Bahía Salinas en el Océano Pacífico” y la Procuraduría General de la República(1)  le agrega “, según se dispone en el Tratado Cañas-Jerez del 15 de abril de 1858”.

Esta declaratoria también tiene una explicación biológica ya que el mismo representa una conectividad entre el Área de Conservación Tortuguero, los Humedales Tamborcillo y Maquenque, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro y la Reserva Forestal El Jardín, sumado según la Procuraduría General de la República(1) a que en el acuerdo sobre Ares Protegidas Fronterizas suscrito por los Gobiernos de las Repúblicas de Costa Rica y Nicaragua el 15 de diciembre de 1990, se declara el Sistema Internacional de Áreas Protegidas para la Paz (SI-A-PAZ), en la región fronteriza, como el proyecto de conservación con más alta prioridad en ambos países (considerandos 3° y 4° del Decreto citado), debido a que “protegerá en forma absoluta la muestra más grande de bosque húmedo tropical que se encuentra en la Vertiente de Centro América” y a que “el área cuenta con una extraordinaria cantidad de diversidad de hábitats como son bosque húmedos y ribereños, ríos, lagunas y humedales, además, de una fauna de gran riqueza y diversidad, y de gran potencial para el ecoturismo” (puntos 7 y 8 del Acuerdo de cita).

En 1997 un informe preparado conjuntamente por lo Gobiernos de Costa Rica y Nicaragua y la OEA establecían que el reducto más grande de bosque tropical lluvioso más al norte del Amazonas era esta región, sin embargo, desde hace mucho tiempo a la vista y paciencia de los gobiernos el área se ha venido modificando irreversiblemente aunque todavía quedaban algunos reductos de bosque intactos.

Este mismo informe calculaba que el endemismo total de plantas podría alcanzar un 10% (OEA, 1997), identificándose para el lado costarricense las especies endémicas de flora: Tostado (Sclerolobium costaricense), Guettarda turrialbana, Povedadaphne quadriporata, Inga cañonegrensis, Faranea zamorensis, Gamanthera herrerae, Talauma gloriensis, Swartzia maquenqueana (SINAC, 1997; Poveda, 1998; Pennington, T y Zamora, N, 2001 y 2006: Citado en Ulate. 2009).

Esta gran diversidad es explicada porque la región representa una zona de transición entre la zona neártica y la neotropical en otras palabras donde la fauna procedente del norte de América se encuentra con la que es más común en Sur américa. (MINAE et-al. 1997)

Pero hoy este refugio de 59.276 has esta sometido a una transformación radical con la construcción de un camino que en algunas zonas alcanza un ancho de 40 metros.

No logro comprender como de la noche a la mañana se construye una obra de esa magnitud sin una lógica ecológica pero con una gran lógica política-económica porque esa región no parece tener tanta población como para requerir una carretera de esas dimensiones.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Jefe Seattle

Referencias

MINAE, MARENA, PNUMA, OEA. 1997. Estudio de diagnostico de la Cuenca del Rio San Juan y Lineamientos del Plan de Acción. Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE), Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), PNUMA – Programa de las Naciones Unidas Para el Medio Ambiente, Organización de los Estados Americanos. Washington, D.C., 1997

Ulate C. 2009. Corredores Biológicos Área de Conservación Arenal Huetar Norte. Corredores Biológicos Área de Conservación Arenal Huetar Norte. Ciudad Quesada, Marzo 2009. 34 Paginas

(1) Procuraduría General de la República en el Dictamen: 250 del 16/07/2008

¿Cuanto y donde contribuye la Conservación Privada en Costa Rica?…

Nuevos datos de la Gestión de Conservación Voluntaria por la Sociedad Civil en Costa Rica reflejan que lo conservado por parte de la Sociedad Civil no era lo que se creía o se había manejado hasta el momento, pero aun así constituye una forma valiosa de involucrar a la sociedad civil en los esfuerzos de conservación.

Como parte de mi investigación para el Estado de La Nación en el año 2011, la Red de Reservas Privadas del país muy gentilmente me permitió levantar información y estos son los resultados que extraigo y aparecen en el reporte “Corrales, L. 2011. Gestión del Patrimonio, Conservación y Biodiversidad: Resultados de la Gestión Ambiental. Ponencia preparada para el Decimoséptimo Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación.

Además, de los esfuerzos de conservación en la figura de áreas silvestres protegidas públicas también se han venido gestionando iniciativas voluntarias de conservación por parte de la sociedad civil, en tierras de propiedad particular y comunal. Así estas iniciativas complementan los esfuerzos de conservación pública, consolidan esfuerzos de corredores biológicos en diversas regiones del país, a la vez que se generan otros beneficios ambientales importantes. (Chacón C.M. 2007)

 En Costa Rica la sociedad civil puede utilizar cuatro herramientas para expresar su compromiso de conservación voluntaria: el Refugio Nacional de Vida Silvestre, el contrato de Pago por Servicio Ambiental, la Reserva Natural Privada y la Servidumbre Ecológica. (Chacón C.M. 2007)

Reservas Naturales Privadas

 Aunque en Costa Rica muchos campesinos y comunidades indígenas han conservado territorios por mucho tiempo, no es hasta 1950 que se reconoce formalmente el inicio de la conservación por parte de la Sociedad Civil e incluso por primera vez a nivel de Latinoamérica cuando la comunidad cuáquera de Monteverde crea la reserva hidrológica, posteriormente en 1954 se crea la estación Biológica La Selva con fines de investigación científica por parte de un consorcio de Universidades (Chacón C.M. 2007), 41 años después en 1995 se empieza a gestar la creación de una Red Costarricense de Reservas Naturales Privadas la cual se constituye formalmente en 1996. Dicha asociación se crea como una organización sin fines de lucro que tiene como misión representar y defender los intereses de los propietarios de las áreas naturales privadas en Costa Rica. (RCRNP. 2011)

 Dicha asociación define “una reserva natural privada como cualquier inmueble que comprenda áreas naturales con un mínimo de 2 hectáreas y cuyo dueño preserve o aproveche sosteniblemente estás áreas y asegure su conservación.” (Artículo V. Del Estatuto de la Red de Reservas)

La Figura  muestra la evolución en extensión y número de asociados de la Red la cual muestra un crecimiento sostenido a lo largo de los últimos 15 años. Para el 2010 el número de áreas llego a 199 áreas con una superficie de 81.429 hectáreas.

En relación al tamaño de las áreas el 91% de las 199 registradas hasta ahora miden menos de 500 hectáreas y más de la mitad (56%) tienen tamaños entre 1-100 hectáreas. 

Cerca del 10% de la superficie de este subsistema están incluidas dentro de las declaratoria oficiales del Estado en las categorías de Reserva Forestal (16%), Refugios de Vida Silvestres (74%) y Zonas Protectoras (10%).

Se presentan tres tipos de gobernanza de las mismas; las que están administradas por propietarios individuales (2% de las superficie); las administradas por organizaciones sin fines de lucro (52% de la superficie); y las administradas por organizaciones con ánimo de lucro como corporaciones o sociedades anónimas (46%).


El 60% de la superficie del subsistema de reservas privadas está dedicada a la conservación mientras que el 40% combina la gestión de conservación con el ecoturismo y el fomento de la investigación.

La distribución en el país es bastante diferenciada, así por ejemplo el 65,5% de la superficie del subsistema se encuentra en la provincia de Puntarenas seguido de la provincia de Alajuela (11,0); Heredia (8,6%), Limón (5,6), Cartago (5,3%) y Guanacaste y San José con (2%) cada una.

Más Información en:

Corrales, L. 2011. Gestión del Patrimonio, Conservación y Biodiversidad: Resultados de la Gestión Ambiental. Ponencia preparada para el Decimoséptimo Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación. 

Programa Estado de la Nación. 2010. Decimosexto Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. Capítulo 4: Armonía con la naturaleza. San José, Programa Estado de la Nación. 


40,7% del Territorio Continental de Costa Rica es Reserva de la Biosfera; 11,2% es Sitio Ramsar y 8,8% es Patrimonio de la Humanidad

Cuando se mira la conservación más allá que el sistema de áreas protegidas que habitualmente reconocemos nos damos cuenta que el país requiere de importantes decisiones políticas para realmente consolidar este gran territorio que ha comprometido internacionalmente bajo las diversas categorías de manejo internacional y que muy recientemente en nombre de una categoría ha logrado avances en un tribunal internacional, además, es necesario metas y políticas innovadoras que conduzcan al país hacia un desarrollo ecológicamente más sostenible o como diría el Ministro de Ambiente a implementar el Eco desarrollo.

Existen tres tipos de categorías Internacionales; Sitios Ramsar (establecidos por la  Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas); Sitios Patrimonio de la Humanidad (establecidos por el  Programa fundado por la Convención para la cooperación internacional en la protección de la herencia cultural y natural de la humanidad) y la Reservas de la Biosfera (Áreas Seleccionadas por el programa «el hombre y la biosfera», de reconocimiento internacional, bajo soberanía del país pero no están cubiertas ni protegidas por ningún tratado internacional).

El cuadro siguiente tomado de Corrales, L. (2011) establece el número y extensión de estas tres categorías internacionales en Costa Rica entre el actualmente.

Número y extensión de las áreas incluidas en las categorías de declaratoria internacional al año 2010.

 

Nota: Algunas áreas tienen varias declaratorias a la vez por lo que los valores se debe de leer individualmente y son relativos sobre la base de 51.100 kilómetros cuadrados de territorio continental del país.

Más Información en:

Corrales, L. 2011. Gestión del Patrimonio, Conservación y Biodiversidad: Resultados de la Gestión Ambiental. Ponencia preparada para el Decimoséptimo Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación.

Programa Estado de la Nación. 2010. Decimosexto Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. Capítulo 4: Armonía con la naturaleza. San José, Programa Estado de la Nación.