Cahuita: el Parque Nacional que se está llevando el mar

“Lo que el mar le está haciendo al Parque Nacional Cahuita muestra lo que el cambio climático podría hacerle, en algún momento, a la costa y a las economías de los poblados costeros del país”

PNCahuita

 

 

El Parque Nacional Cahuita se encuentra en la región del Caribe sur de Costa Rica, en la provincia de Limón. Su creación como Área protegida ocurrió en septiembre de 1970 como Monumento Nacional y más tarde en 1978 es declarado como Parque Nacional cubriendo un área de 1,102 ha en el perímetro terrestre y 23,290 ha en la parte marítima, de las cuales 600 ha corresponden a zonas de arrecife.

La gran diversidad biológica del Parque va de la mano con la diversidad cultural de la región, ya que el Parque se ubica en una de las zonas más diversas culturalmente hablando del país en el cantón de Talamanca, donde se encuentra cerca del 65% de la población indígena del país (Bribris, Cabecares y Ngobes). Además, de estos grupos indígenas en la zona se ubican otros grupos étnicos (afrocaribeños, migrantes europeos, asiáticos y centroamericanos).

IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

El aumento del nivel del mar constituye uno de los indicadores más importantes del cambio climático, porque incorpora la variación de diferentes componentes del sistemaCahuita climático. Sus impactos físicos son más fáciles de ver y medir que otros impactos del cambio en el clima sobre otros sistemas naturales como los bosques. A lo largo de las costas centroamericanas, en las dos últimas décadas, el Mar Caribe ha mostrado tendencias de expansión térmica (1)- o sea el incremento en el volumen del agua marina a medida que aumenta su temperatura- lo que ha resultado en afectaciones sobre las costas y de manera muy evidente en el Parque Nacional Cahuita.

Gran parte del calor en la atmósfera es absorbida por los océanos, los cuales se expanden de acuerdo con las leyes básicas de la física. Visto desde la tierra, esta llamada “expansión térmica” es uno de los contribuyentes más importantes de la subida del nivel del mar el cual actualmente muestra un incremento de +3.18 mm al año (2). Este proceso de ascenso puede incrementar varios impactos físicos en las costas, entre ellos:

  • La trasgresión o retroceso de la línea de ribera (erosión de playas y retroceso de acantilados),
  • La ampliación o migración tierra adentro de los terrenos sujetos a inundación mareal, o marismas, con posibilidad de provocar salinización de humedales costeros y acuíferos y de perder hábitats costeros, como playas de anidación de tortugas marinas, por ejemplo.

Las inundaciones causadas por tales procesos pueden ser temporales o permanentes, lo que depende de la combinación del ascenso del nivel del mar con otros factores como las mareas meteorológicas y astronómicas y los cambios en el oleaje, conduciendo a que las costas sean particularmente vulnerables a dicho proceso porque la mayoría de la actividad económica, la infraestructura y los servicios están localizados en la costa o muy cerca de ella, y las economías locales están concentradas en pocos sectores, como el turismo (3).

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN CAHUITA?

Cahuita2

En análisis de las tendencias de aumento del nivel medio del mar a partir de mareógrafos, se observó un cambio en la tendencia lineal evaluada para el intervalo 1948-1968 en Limón, Costa Rica, reflejando un aumento de 1,68 mm/ año. La tendencia anterior también se observó a la hora de utilizar datos provenientes de satélites altimétricos, que muestran una tendencia al aumento del nivel del mar para el período 1992- 2012, con máximos extremos en el Caribe de Costa Rica (figura 1). Los valores de aumento del nivel de Cahuita muestran una tendencia de aumento de ~2 mm/año.

 

En los últimos años el oleaje y los procesos de erosión han incrementado su velocidad e impacto con consecuencias directas y económicas sobre la infraestructura del parque con registros históricos de pérdida:

  • En el año 1985 el mar desapareció la primera casa de guarda parques,Cahuita3
  • En 1990 el mar inició la invasión de los servicios para los visitantes en una región del parque (Puerto Vargas) provocando el cierre de la zona de camping en 2004,
  • En otros sectores del parque a partir de 1995 se habían desarrollado 50 áreas de camping hasta desaparecer completamente en enero del 2015 (Figura 2),
  • Hoy el parque en el sector más expuesto al Mar Caribe ha perdido completamente los senderos y el camino de acceso a la residencia de los guardaparques cada vez se ve más comprometido por el aumento del nivel del mar (Figura 3).

 

Cahuita4

 

Así mismo el bosque se ve impactado directamente por el oleaje, provocando a la vez la entrada de agua salada al sistema y drenaje de agua dulce lo que se ha traducido en cambios importantes en la estructura del bosque junto a la caída de árboles centenarios.

Todos los efectos anteriores están provocando una disminución en la visitación de turistas, con importantes afectaciones sobre la economía local, ya que la principal actividad económica del pueblo de Cahuita es el turismo. Aunque aún no se ha podido cuantificar la magnitud económica de este impacto, los testimonios de los pobladores evidencian la gradual reducción de sus ingresos económicos derivados del turismo.

EL FUTURO

En el año 2040 el nivel del mar en la costa caribeña podría llegar a valores entre 81,0 y 84,9 mm (5) (cada 10 mm significan ~1 metro de retroceso de la costa). Debe tomarse en cuenta que, a partir de 2003, la contribución del deshielo al aumento del nivel del mar absoluto global supera a la contribución de la dilatación térmica, lo que implica que, si la rapidez del deshielo en los polos aumentara, como parece estar ocurriendo en los últimos años, el aumento del nivel del mar global podría acelerarse y superar los efectos locales, resultando en un aumento del nivel del mar geográficamente generalizado (6).

LA RESPUESTA

Cahuita5Los eventos documentados hasta ahora muestran la necesidad urgente de la puesta en marcha de opciones de adaptación que garanticen en el mediano y largo plazo el servicio ambiental de la recreación que el PN Cahuita ofrece a los visitantes. Además, intervenciones de adaptación se hacen fundamentales para seguir garantizando el ingreso de recursos al sistema nacional de área de conservación (SINAC) y como medio de vida de los pobladores que reciben beneficios, a través de los ingresos que obtienen a partir de las diversas actividades que realizan con los turistas. Para lograr lo anterior algunas opciones de adaptación identificadas hasta ahora entre otras son (7):

 

  • Desarrollar un sistema de vigilancia y alerta temprana ante eventos extremos (por ej. ciclones tropicales, oleaje, vientos locales) producto de la variabilidad climática Cahuita6donde no solo se incluya el Parque sino también las comunidades vecinas,
  • Implementar un esquema de comunicación e información para el manejo de riesgos y la atención de contingencias resultantes de eventos meteorológicos extremos,
  • Rediseñar el sistema de senderos del Parque tomando en cuenta los escenarios de cambio climático,
  • Establecer una hoja de ruta para el traslado de las instalaciones administrativas del parque a un lugar seguro y considerar en su construcción la arquitectura tradicional basada en pilotes
  • Identificar zonas críticas y vulnerables para el visitante, bajo eventos extremos y establecer regulaciones para su uso
  • Desarrollar un sistema de monitoreo de los perfiles de playa y dinámica de la playa para modelar los impactos futuros de aumento en nivel del mar y marejada
  • Participar activamente en el proceso de formulación del Plan Regulador Cantonal para garantizar la incorporación de medidas de adaptación y mitigación al cambio climático

TESTIMONIOS DE LOS POBLADORES RESPECTO AL CLIMA Y LA COSTA (8)

Cahuita7 

  • Hace 20 años era más húmedo y llovía más
  • Antes podía llover un mes seguido
  • Ahora llueve menos pero los aguaceros son intensos y de corta duración
  • Ahora sentimos que es más seco que hace 20 años
  • Ahora es más caliente que antes tanto en el día como en la noche
  • Ahora tenemos que dormir con el abanico toda la noche algo que no ocurría antes porque las noches eran más frescas
  • La arquitectura de las casas ha cambiado, antes estaban en pilotes y ahora están en el suelo porque hay menos humedad
  • En 1996 la playa de Puerto Vargas y Playa Blanca tenía 40 metros de ancho
  • A lo largo del Parque la playa siempre tuvo entre 15 y 20 metros y en algunos lugares hasta 50 metros de ancho (Figura 4)
  • En los últimos 6-7 años es cuando se ha incrementado la erosión
  • La línea de árboles ahora está más adentro que hace 20 años y se nota cada vez más la arena dentro del bosque
  • El Parque Nacional Cahuita antes estaba rodeado de humedales y hoy es de casas porque no hay tanta agua como antes

El documento en formato de publicación puede ser obtenido aquí:

Publicación

Publicación Cahuita

Referencias

(1) BIOMARCC-USAID 2013. Vulnerabilidad y escenarios bioclimáticos de los sistemas marino-costeros a nivel del caribe centroamericano. San José, Costa Rica.

(2) NASA. (2015). Global Climate Change, Vital Signs of the Planet; Sea Level. 3 marzo 2015, de NASA’s Jet Propulsion Laboratory Sitio web: http://climate.nasa.gov/vital-signs/sea-level/

(3) Andrade, J. M. (1996). Análisis de la vulnerabilidad de la zona costera ante el ascenso del nivel del mar por un cambio climático global. Costa del Pacífico de Costa Rica. Informe final. Proyecto Centroamericano sobre Cambio Climático-Comité Regional de Recursos Hidráulicos; Fish, M., Coté, J. A., Gill, A., Jones, P., Renshoff, S. y Watkinson, A. R. (2005). Predicting the impact of sea-level rise on Caribbean sea turtle nesting habitat. Conservation Biology 19, 482–491; Fish, M., Coté, J. A., Gill, A., Jones, P., Renshoff, S. y Watkinson, A. R. (2005). Predicting the impact of sea-level rise on Caribbean sea turtle nesting habitat. Conservation Biology 19, 482–491; Cepal, Masee, IH-UC. (2012). Dinámicas, tendencias y variabilidad climática. Efectos del cambio climático en la costa de América Latina y el Caribe. Santiago: Comisión Económica para América Latina (Cepal), Ministerio de Asuntos Exteriores de España (Masee), Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria.

(4) Ballestero, D. y Salazar, P. (2012). Variabilidad y Cambio del Nivel del Mar en Costa Rica. Informe Técnico preparado por el Laboratorio de Oceanografía y Manejo Costero de la Universidad Nacional. Costa Rica:

(5) Cepal, Masee, IH-UC. (2012). Dinámicas, tendencias y variabilidad climática. Efectos del cambio climático en la costa de América Latina y el Caribe. Santiago: Comisión Económica para América Latina (Cepal), Ministerio de Asuntos Exteriores de España (Masee), Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria.

(6) Protti, M., Ballestero, D. y Fonseca, A. (2010). Tectónica, nivel del mar y ciclo sísmico en playa Junquillal y el Pacífico Norte costarricense. San José: Ovsicori, Una, WWF 7 SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación) . (2015). Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático del Parque Nacional Cahuita. Área de Conservación La Amistad-Caribe (ACLAC). Limón-Costa Rica. 35 págs.

(7) SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación) . 2015. Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático del Parque Nacional Cahuita. Área de Conservación Amistad-Caribe (ACLAC). Cahuita-Costa Rica. 37 pags.

(8)Testimonios de Taller Comunal para el Diseño del Plan de Adaptación del Parque Nacional Cahuita, 26 Febrero 2015

 

Climate Change Impacts on Tropical Forests in Central America: An ecosystem service perspective

Forest BookHace tres años nos embarcamos un grupo de investigadores de diversas partes del mundo en la escritura de un primer libro que acercara los bosques, el cambio climático y los servicios ecosistémicos en Centroamérica. Nuestro objetivo, impulsar a otros investigadores de la región a seguir explorando  sobre los futuros impactos del cambio climático sobre los bosques de la región.

La pérdida de biodiversidad es un problema ambiental importante en casi todos los ecosistemas terrestres en la Tierra. Esta pérdida se está acelerando impulsada por el cambio climático, así como por otras causas como la explotación agrícola, la fragmentación y la degradación provocada por los cambios de uso del suelo. La cuestión crucial en debate es el impacto en el bienestar de la población actual y futura, y el papel de los humanos en la explotación de los recursos naturales. Esto es de particular importancia en Centroamérica, la cual es una de las regiones más ricas y más amenazadas de la biodiversidad en la Tierra, y donde la pérdida de ecosistemas afecta fuertemente su vulnerabilidad socioeconómica.

Este libro aborda los impactos del clima y el cambio de uso del suelo en los ecosistemas forestales tropicales en esta importante región, y evalúa los costos económicos esperados si no se toman medidas de política, considerando diferentes escenarios futuros y diferentes escalas geográficas.

La publicación es innovadora porque utiliza enfoques teóricos y resultados empíricos para proporcionar un marco conceptual que sirva como un análisis integrado de clima y de uso del suelo así como los efectos del cambio en los ecosistemas forestales y los efectos económicos relacionados, ofreciendo a la vez una idea de la compleja relación entre los ecosistemas y los beneficios para los seres humanos. Consideramos que es una importante contribución de gran valor para estudiantes y académicos en los campos de la economía ambiental y ecológica, ciencias del medio ambiente y la silvicultura, manejo de recursos naturales, la agricultura y el cambio climático.

Reseñas editoriales

«Este es un volumen definitivo de lecturas sobre cambio climático y los servicios de los ecosistemas en los bosques de América Central. Las lecturas proporcionan información y análisis de viabilidad, y deben servir de inspiración para investigadores interesados no solamente en este problema, sino también en la realización de estudios sobre el impacto del clima en ecosistemas de otras regiones críticas del mundo».-Edward B. Barbier, University of Wyoming, USA

«Los bosques tropicales se encuentran entre los ecosistemas más valiosos de la tierra en términos de su biodiversidad y su contribución al bienestar humano. Este libro es una adición oportuna y valiosa a la creciente literatura sobre servicios de los ecosistemas de bosques tropicales.» –Robert Costanza, The Australian National University, Australia

«Se trata de un volumen de lectura que vale la pena para los investigadores y los responsables de políticas que presenta uno de los pocos estudios integrales ecológicos y económicos de cómo el cambio climático está afectando a los servicios del ecosistema. El enfoque y análisis metodológico, utilizado al combinar diferentes datos espaciales y escenarios, deben servir de modelo para otras regiones críticas. «- Maria Jose Sanz Sanchez, Agriculture Organization of the United Nations (FAO), Italy

Contenido del Libro

Introduction

Part 1: Central American Tropical Forests, Ecosystem Services and Human Wellbeing

  1. An overview of forest biomes and ecoregions of Central America
  2. Ecosystem services in tropical forests: Contribution to human well-being and implications for economic valuation

Part 2: Climate, Water and Land-Use Changes in Central American Tropical Forests

  1. Impacts of climate change on ecosystem hydrological services of Central America: Water availability s
  2. Climate change impacts on the water services in Costa Rica: A production function for the hydro-energy sector
  3. Climate change economic impacts on water and recreation services in Central American forests
  4. Cost-benefit analysis of alternative land-use scenarios: A sustainability study for the volcanic central Talamanca biological corridor

Part 3: Economic Assessment, Adaptation, Options and Policy Implications

  1. The role of economic valuation of ecosystem services in an interdisciplinary context
  2. Ecosystem-based adaptation: Natural responses to climate change impacts

EL LIBRO SE PUEDE ADQUIRIR EN:

www.amazon.com

Cambio climático, Ciudades e inundaciones en San José

Inunda_Ave2Es común que cuando sucede una inundación en una ciudad se señale que la culpa es de los residuos en las alcantarillas, probablemente a que en el pasado las declaraciones de políticos o técnicos así lo señalaban. Pero esa es la forma más simple de ver el problema.

RecuadroLas causas de las inundaciones en las ciudades hoy día son diversas, empezando porque el desarrollo urbano altera la cobertura vegetal provocando varios efectos que afectan los componentes del ciclo hidrológico natural de la ciudad. La impermeabilización del suelo a través de tejados, calles, bulevares de adoquines, veredas y patios, provoca que el agua que previamente era infiltrada, pasa a escurrir por los conductos de desagüe aumentando el escurrimiento superficial. Así, el volumen que escurría lentamente por la superficie del suelo y quedaba retenido por la plantas, con la urbanización, pasa a escurrir en los caños, exigiendo mayor capacidad de escurrimiento de los colectores.

Alajuelita

Nuestras ciudades naturalmente estaban llenas de pequeños drenajes los cuales conocíamos como acequias, las cuales han venido siendo eliminadas sistemáticamente ante la complacencia de las autoridades Municipales, eliminando así una capacidad natural que se tenía de evacuar grandes cantidades de agua en poco tiempo. La fotografía muestra una baranda de puente donde había una acequia lo cual evidencia cómo la sociedad construye el riesgo a las inundaciones.

Maria_AguilarOtro ejemplo es como en las ciudades estamos alterando el funcionamiento natural de los ríos. Estos naturalmente poseen dos secciones una llamada lecho menor o lecho de escurrimiento y otra lecho mayor. Cuando ocurre una inundación lo que sucede es que los ríos en los períodos de lluvias intensas se salen de su lecho menor y ocupan el lecho mayor, dentro de un proceso natural. Es común que en nuestras ciudades por la falta de planificación territorial e ignorancia de la población se ocupe el lecho mayor lo que hace que los pobladores queden sujetos al impacto de las inundaciones como lo muestra la fotografía.

La llegada del cambio climático nos incrementa el riesgo que ya de por si tenemos. En un estudio (1) que se publicó en el 2005 donde se evaluaron 42 años de datos climáticos se concluyó que en Centroamérica se refleja una gran variabilidad espacial en la caída de la lluvia, que no hay aumentos importantes en la cantidad de precipitación, pero si se ha observado una intensificación de las mismas, esto quiere decir que los patrones de precipitación han cambiado de forma que ahora llueve más intensamente en un periodo de tiempo más corto, lo que nos debe de poner alerta ya que muy probablemente cuando combinamos los cambios que le hemos hecho al ciclo hidrológico en las ciudades junto a esta intensificación de la lluvia tendremos más probabilidad de que la ciudad se siga inundando.

C:UsersROBERT~1AppDataLocalTemptp137cc797_8cb3_45af_b232_1Además las ciudades están incrementando su temperatura como lo muestra la gráfica que analiza datos de la ciudad de San José desde 1851 hasta el 2013 (2). Este aumento de temperatura ambiental se mezcla con las superficies impermeables que absorben parte de la energía solar aumentando la temperatura ambiente, produciendo a la vez islas de calor en los centros urbanos, donde predomina el concreto y el asfalto. El asfalto, debido a su color, absorbe más calor que las superficies naturales y el concreto. A medida que su superficie envejece se oscurece y aumentando así la cantidad de radiación solar absorbida. Este aumento por parte de la superficie incrementa la emisión de radiación térmica que vuelve al ambiente, generando más calor. Este aumento de temperatura también crea condiciones de movimiento de aire ascendiente que pueden originar un aumento de las precipitaciones.

Bogota

¿Qué hacer? Los impactos que se avecinan con el cambio climático en las ciudades requieren que las Municipalidades realicen análisis de vulnerabilidad pero que sobretodo empiecen a promover la Infraestructura “verde”, incluidas mejoras en inversiones en edificios “verdes” y vegetación, para lograr una refrigeración natural, además, se deben incrementar los paseos peatonales, las ciclovías pero inmersas en Jardines que no solo ayuden a enfriar la ciudad sino a evacuar rápidamente el agua en exceso.

Promover la renovación de la flota de autobuses existente no solo bajo en emisiones sino que estas unidades tenga el techo blanco para reducir la absorción de calor solar, y que tengan buena ventilación para garantizar una adecuada circulación del aire para disminuir el impacto del aumento de la temperatura sobre los pasajeros.

El manejo de la temperatura en las ciudades se vuelve una acción imprescindible ya que el aumento de esta exacerba las precipitaciones, la contaminación del aire, y las enfermedades y decesos inducidos por el calor.

Inunda_Barrio Chino

Referencias

(1) Aguilar, E., et al. (2005), Changes in precipitation and temperature extremes in Central America and northern South America, 1961–2003, J. Geophys. Res., 110, D23107, doi:10.1029/2005JD006119.

Tucci, C. (2007). Curso de Gestión de Inundaciones Urbanas (Vol. 1). Porto Alegre-Brazil: Organización Meteorológica Mundial.

World Bank. (2011). Guide to Climate Change Adaptation in Cities. Washington-United States: The International Bank for Reconstruction and Development

(2) Datos de temperatura de la ciudad de San José tomados de: http://berkeleyearth.org/

Costa Rica: Posición 168 en salud de los océanos

TurtleIndexEsta época seca donde la ruta 27 se llena de vacacionistas y la publicidad no cesa en invitarnos a disfrutar la playa contrasta con el último informe sobre la salud de nuestros océanos (http://www.oceanhealthindex.org/) donde en el año 2014 Costa Rica se ubica en la posición 168 a nivel global, 34 a nivel latinoamericano y 4 a nivel centroamericano. Algo impensable en el país con el mayor número de biólogos marinos per-cápita, la mayor cantidad de publicaciones científicas del tema, la mayor cantidad de organizaciones no gubernamentales, fideicomisos, cooperación internacional y Centros de Investigación Marina de prestigio en las principales Universidades Públicas a nivel de la región Centroamericana.

A lo anterior debemos sumarle los esfuerzos institucionales como la publicación en 2008 de la Estrategia Nacional para la Gestión Integral de los Recursos Marinos y Costeros de Costa Rica, el informe de la Comisión Presidencial para la Gobernanza Marina en 2012, la creación del Viceministerio de Aguas y Mares en 2012, el Plan Nacional de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura en 2013 y la Política Nacional del Mar 2013-2018, no obstante, la posición que ostentamos en el índice global de salud de los océanos parece decir que no basta con ciencia, ni instrumentos de política pública si no hay voluntad política y funcionarios públicos comprometidos con las nuevas generaciones y conoceros de la gestión marina.

El índice de salud de los océanos no es solo un tema de conservación sino que es una medida integral que involucra análisis del estado del país en metas de provisión de alimentos, oportunidades de pesca artesanal, productos naturales, captura de carbono, protección costera, sentido de pertenencia, turismo y recreación, sustento y economía, aguas limpias y biodiversidad. Lo que en realidad muestra es cuanta atención le pone la política pública a la salud del mar caribe y el océano pacífico patrimonial y jurisdiccional ya que un océano y mar sano es aquel que ofrece de manera sostenible una gama de beneficios para la gente, tanto ahora como en el futuro y es aquel que puede mantener o incrementar bienes y servicios a largo plazo, sin arriesgar el bienestar o la función en el futuro.

OceanIndexConservación marina detenida en el tiempo: Costa Rica con un territorio marino de aguas jurisdiccionales 10 veces más mayor a su superficie terrestre solo protege un 2,42% del total de los espacios marinos, gracias a la creación del área protegida Montañas Submarinas en 2011 en los alrededores de la Isla del Coco, siendo el área más grande del país y representando el 1,6% de lo protegido en el mar. Así el país a nivel costero solo protege el 0,8% de su mar en contraposición con cerca del 26% de tierra continental.

Ante este panorama ya desde el 2008 y en atención al cumplimiento de los compromisos que el país había asumido con la Convención de Biodiversidad a través del Programa de Áreas Protegidas salido de acuerdos de la Convención, culmina un proceso de análisis de varios años que identifica sitios de importancia para la conservación marina que aún no formaban parte del sistema de áreas silvestres marinas del país, únicamente la creación del área protegida Montañas Submarinas fue consumado, los otros 34 sitios identificados en este proceso siguen a la espera de su declaratoria, pero esto no ha sido posible debido a una resistencia a veces de las mismas autoridades de Gobierno.

Este tipo de posiciones no mira los beneficios que se pueden obtener teniendo el país una clara muestra de esto como lo es el Parque Nacional Manuel Antonio (área protegida marino-costera más grande del país en el continente), el que más visitantes recibe al año de todo el sistema de áreas protegidas, el que más ingresos frescos no dependientes del presupuesto fiscal en millones de dólares le produce al sistema de áreas protegidas anualmente sin tomar en cuenta los beneficios que este produce a la industria turística del país y a miles de pobladores locales en la ciudad de Quepos, entonces surge la pregunta ¿Por qué no se quiere que el país tenga más áreas marinas protegidas? si estas están demostrando que producen ingresos y desarrollo social.

El cambio que aún no llega: Los acontecimientos de los últimos días en relación a la conservación de los tiburones y las decisiones para convertirlos en sopa a muchos kilómetros de distancia, a la zonificación de mar con fines de explotación atunera y la política de explotación camaronera en el país, muestra que la voluntad política y los desaciertos en la gestión pública continúan en materia de conservación marina, a pesar del arsenal científico y de política pública que existe, el cambio aún no llega para asumir los compromisos con las futuras generaciones en lo que se refiere a la conservación marina del país que más que verde si lo miramos en extensión es azul.

MarIndex

Adaptación al cambio climático en zonas costeras de Costa Rica: tarea pendiente

Artículo publicado en la Revista AMBIENTICO #246 de Agosto del 2014

El ascenso del nivel del mar constituye uno de los indicadores más importantes del cambio climático, porque incorpora la variación de diferentes componentes del sistema climático. Este proceso de ascenso puede incrementar varios impactos físicos en las costas, entre ellos la trasgresión o retroceso de la línea de ribera (erosión de playas y retroceso de acantilados), la ampliación o migración tierra adentro de los terrenos sujetos a inundación mareal, o marismas, con posibilidad de provocar salinización de humedales costeros y acuíferos y de perder hábitats costeros, como playas de anidación de tortugas marinas, por ejemplo (Andrade, 1996; Klein & Nicholls, 1999; Fish et al., 2005). Las inundaciones causadas por tales procesos pueden ser temporales o permanentes, lo que depende de la combinación del ascenso del nivel del mar con otros factores como las mareas meteorológicas y astronómicas y los cambios en el oleaje, conduciendo a que las costas sean particularmente vulnerables a dicho proceso porque la mayoría de la actividad económica, la infraestructura y los servicios están localizados en la costa o muy cerca de ella, y las economías locales están concentradas en pocos sectores, como el turismo (Nicholls et al., 1999; Cepal et al., 2012).

Desde mediados del siglo XIX, el ritmo de elevación del nivel del mar ha sido superior a la media de los dos milenios anteriores. Durante el período 1901- 2010, el nivel medio global del mar se elevó 0,19 metros (entre 0,17 y 0,21 m) (IPCC, 2013). En análisis de las tendencias de aumento del nivel medio del mar en el Caribe centroamericano, realizados a partir de mareógrafos, se observó un cambio de -1,38 +/- 2,01 mm/año en Santo Tomás, Guatemala, 9,23 +/- 1,05 mm/ año en Puerto Cortés, Honduras, y 3,13 +/- 2,12 mm/año en Puerto Castilla, Honduras. Más al sur, la tendencia lineal de cambio del NMM evaluada para el intervalo 1948-1968 en Limón, Costa Rica, refleja un aumento de 1,68 mm/ año, mientras que utilizando datos del mareógrafo de San Cristóbal, en Panamá, el cual tiene una de las series de tiempo más extensas de la región, desde 1907 hasta 2010 muestra tendencias lineales del NMM en esta estación, evaluada entre 1907 y 1978 es de 1,44 mm/año (Ballestero y Salazar, 2012).

La tendencia anterior también es observada a la hora de utilizar datos provenientes de satélites altimétricos (http:// http://www.aviso.oceanobs.com), que muestran que en toda la parte costera del Caribe centroamericano, a lo largo de la barrera de corales desde Yucatán hasta Panamá, hay una tendencia al aumento del nivel del mar para el período 1992-2012, con máximos extremos en el Caribe de Costa Rica y en el Caribe norte de Panamá (figura 1). Los valores de aumento del nivel del mar obtenidos de satélite en algunas estaciones evaluadas son de 1,79 mm/año en Santo Tomás (Guatemala), de 1,76 mm/ año en Puerto Cortés (Honduras) y de 4,40 mm/año en Puerto Castilla (Honduras) (Ballestero et al., 2011); mientras que en el Caribe Sur de Costa Rica (Barra Colorado, Limón, Cahuita) y en Panamá (San Cristóbal), utilizando estas mismas series de tiempo altimétricas, muestran una tendencia de aumento de ~2 mm/año, con un mínimo de 1,87 mm/año en Barra del Colorado y un máximo de 2,3 mm/año en San Cristóbal (Ballestero y Salazar, 2012).

Figura 1

 

 

 

Figura 1. Tendencia de aumento del nivel medio del mar. 1992-2012 (datos de Aviso, 1992-2012).

En el caso del Pacífico, las mediciones mareográficas y altimétricas del nivel del mar, relativo y absoluto, respectivamente, muestran una importante variabilidad interanual que se asocia principalmente al fenómeno climático ENOS, que, por ejemplo durante el fenómeno de El Niño de 1987-1988, por calentamiento del océano produjo una elevación promedio del nivel del mar por expansión térmica de 30 cm, con un máximo de 60 cm medido en 1987 (Lizano, 1997; Protti et al., 2010). Durante el período 1992-2010, el Pacífico de Costa Rica mostró una tendencia promedio de disminución de ~ -1 mm/año (cuadro 1) (Biomarcc-Sinac-Giz, 2013).

 Cuadro 1. Anomalías de nivel medio del mar, período 1992-2012.

Caribe mm/año
Barra Colorado +1,87
Limón (puerto) +2,16
Cahuita +2,02
Pacífico
Bahía Santa Elena -0,96
Golfo de Papagayo -0,92
Cabo Blanco -0,98
Chira-Tempisque -1,18
Quepos -1,22
Isla del Caño -0,88
Golfo Dulce -0,22

Fuente: Biomarcc-Sinac-Giz, 2013.

En síntesis, se concluye que en el período 1992-2012 ha existido una tendencia positiva de aumento del nivel del mar en la costa del Caribe cercana a la tendencia global, que es de 3,26 mm/año (Beckley et al., 2014), mientras que en la costa del Pacífico se observa una disminución (Protti et al., 2010).

Los anteriores datos de expansión térmica del mar muestran que nuestro país no escapa del impacto del aumento del nivel de las aguas oceánicas, y esto es debido a que se encuentra en un istmo con costas en ambas vertientes (pacífica y caribeña) (Lizano, 1997; Lizano y Salas, 2001). Costa Rica tiene 1.086 km de línea de costa en el Pacífico y 212 km en el mar Caribe (Andrade, 1999), y, hasta ahora, en el ámbito nacional político-administrativo y social en general hay poca conciencia sobre la vulnerabilidad de la costa ante el cambio climático y sus efectos sobre la población y el uso de la tierra, a pesar de que los expertos científicos y técnicos del país vienen desde hace décadas advirtiendo del problema e, incluso, sugiriendo medidas que fueron incorporadas en documentos oficiales del Estado en el año 2000, pero sin llegar a formar parte de la planificación del territorio costero en los últimos 14 años.

Cahuita

Estudios realizados en el país sobre un eventual impacto del aumento del nivel del mar muestran retrocesos de la línea ribereña en playas del Pacífico en valores que van de 22 a 167 metros (Andrade, 1996 y 1999) (cuadro 2). Y algunos informes señalan que un ascenso significativo del nivel del mar podría hacer inhabitable gran parte de las ciudades de Puntarenas, Quepos y Golfito –en el Pacífico-, por afectar drásticamente la capacidad de las instalaciones portuarias actuales, además de provocar conflictos por la tenencia de la tierra en la franja próxima a playas y ecosistemas costeros (Minae, 2000). En especial para Puntarenas, se han efectuado estudios combinando cuatro fenómenos que pueden aumentar el nivel del mar: cambio climático, fenómeno de El Niño, apilamiento de oleaje y mareas astronómicas. Los resultados sugieren que Puntarenas podría ser totalmente inundada en algún momento (Lizano y Lizano, 2010).

Cuadro 2. Retroceso de la línea ribereña en playas del Pacífico ante un aumento del nivel del mar de 1 metro en 100 años.

Playa Retroceso en metros
Sector Pacífico Norte-Guanacaste (playas Potrero, Conchal, Grande, Avellanas, Ostional, Sámara, Jabilla) Promedio 42 metros
Sector golfo de Nicoya
Playa Cabuya 94
Playa Cocal de Puntarenas 87
Playa El Roble 167
Playa Tivives 28
Playa Bajamar 22
Playa Guacalillo 167
Playa Tárcoles 165
Agujas 100
Mantas 100
Sector Pacífico Central
(Quepos, Jacó, Hermosa, Palo Seco, Damas, Savegre, Matapalo, Guapil) Promedio 42 metros

Fuente: Andrade, 1996 y 1999.

PNManuel Antonio_QueposOtro de los fenómenos que puede ocasionar problemas a las poblaciones es el causado por las tormentas lejanas y/o locales, que provocan el apilamiento del oleaje, las cuales, sumadas a un período de marea alta, podrían provocar inundaciones (Lizano y Lizano, 2010), como sucedió recientemente en la zona de Caldera en el golfo de Nicoya (The Tico Times, 2014), o provocar eventos más extremos, como el aumento del nivel del mar por un tsunami: el ocurrido en Japón en 2011 hizo que en Quepos el nivel del mar subiera 18 cm, según datos del Centro de Alerta de Maremotos del Pacífico (Lizano y Lizano, 2010). Todo lo anterior en el Pacífico, y en el litoral Caribe habría que agregar los efectos directos e indirectos de los ciclones tropicales, frecuentes anualmente.

Se prevé que, en el año 2040, el nivel del mar en la costa pacífica del país pueda haberse elevado entre 52,2 y 58,5 mm, y con un El Niño como el de 1998 podría llegar a 166,08 mm. Mientras, en la costa caribeña los valores previstos para ese año oscilan entre 81,0 y 84,9 mm (Cepal et al., 2012). Debe tomarse en cuenta que, a partir de 2003, la contribución del deshielo al aumento del nivel del mar absoluto global supera a la contribución de la dilatación térmica, lo que implica que, si la rapidez del deshielo aumentara, como parece estar ocurriendo en los últimos años, el aumento del nivel del mar global podría acelerarse y superar los efectos locales, resultando en un aumento del NM geográficamente generalizado (Protti et al., 2010). Lo anterior sugiere que las zonas bajas con fuerte desarrollo podrían experimentar cambios, limitaciones y daños con un elevado costo económico y social, por lo que es urgente que las autoridades locales y nacionales planifiquen el desarrollo costero tomando en consideración los probables daños para disminuir el impacto sobre las inversiones financieras, la infraestructura y el desarrollo local (Minae, 2000). Ya en el año 2000, en la Primera Comunicación Nacional ante la Convención Marco de Cambio Climático, se dio una serie de recomendaciones generales que hasta ahora no parecen haber sido tomadas en cuenta en la planificación territorial; ellas son (Minae, 2000):

  • No construir en el rango de los 200 m de los manglares.
  • Elevar los diques de los estanques según los nuevos niveles mareales.
  • Ubicar los desarrollos futuros más allá de los 600 m de la costa.
  • Reducir ciertas áreas de cultivo y pastoreo y compensar esto con la explotación intensiva de los restantes.
  • Buscar mecanismos para mantener una zona restringida de amortiguamiento entre las áreas explotadas y las de conservación.
  • Evitar desarrollos en las áreas susceptibles de inundación.
  • Estimular los desarrollos a mediano y largo plazos y elaborar un plan regulador que considere la reubicación de las zonas residenciales a áreas de mayor altitud.
  • Mantener un control efectivo de las variaciones del nivel del mar en las áreas de riesgo.
  • Lograr una estrategia efectiva de apropiación en cuanto a la información de este reporte por parte de todos los actores sociales.

Playa Hermosa_Garabito

Referencias

Andrade, J. M. (1996). Análisis de la vulnerabilidad de la zona costera ante el ascenso del nivel del mar por un cambio climático global. Costa del Pacífico de Costa Rica. Informe final. Proyecto Centroamericano sobre Cambio Climático-Comité Regional de Recursos Hidráulicos. 34 pp.

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The Tico Times. (2014, julio 4). Disponible en http://www.ticotimes.net/2014/07/04/big-waves-cause-flooding-along-costa-ricas-central-pacific-coast

TOMADO DE:

UNA.2014. Cambio Climático, Ecosistemas y Economía Costera en Costa Rica. Ambientico #246. Artículo 5.p. 29-35.Heredia-Costa Rica. ISSN 1409-214X.

Para acceder a la Revista completahacer “click” aquí: http://www.ambientico.una.ac.cr/pdfs/ambientico/246.pdf 

Zona Rocosa

 

La Última Frontera de los Ecosistemas de Manglar de Costa Rica

Manglar1El último dato de la extensión de los manglares del país sitúa el valor en 34.100 hectáreas (SINAC.2014), pero aunque no se sabe con certeza cuál es el área en décadas anteriores (ver más adelante), en 1980 las estimaciones mencionan una cobertura de 64.400 ha (FAO.2007a) lo que significaría que el país en un lapso de 33 años ha perdido el 46% de la extensión de manglares.

Diversos factores han sido mencionados como los causantes de esta pérdida, en primera instancia se menciona la explosión demográfica de los años cuarenta que tuvo efectos negativos en la conservación en general de los recursos naturales y que no perdono para nada los manglares. Inicialmente la explotación del mismo se hizo para extraer taninos (especialmente la corteza de Rhizophora), carbón, materiales para construcción,  drenado y conversión para salinas, campos de arroz, cultivo de camarón, caña y más recientemente palma africana y expansión urbana (FAO.2007b; CGR.2011ª;CGR2011b).

La protección legal de los manglares de Costa Rica comienza en el siglo XIX, cuando se declara en la de «Ley de Aguas», N º 11 del 26 de mayo 1884, que toda la costa hasta una milla tierra adentro pertenece al estado, luego la «Ley de Aguas» de 1942 lo reafirma y posteriormente la «Ley de Zona la Marítimo Terrestre «, de 1977. En los años 40 la primera ley para regular la utilización directa de los manglares es la Ley General Sobre Terrenos Baldíos que en su artículo Art. 17 del reglamento regula la extracción de madera de mangle y establece el pago de una tasa de acuerdo al peso de la madera extraída. El proceso de protección de los manglares finalmente fue establecido en 1996 con la entrada en vigor de la Ley Forestal N º 7575, que prohíbe completamente la extracción de madera y la explotación de los manglares (FAO.2007b).

La pérdida de manglares

A pesar de la promulgación de la legislación las tendencias es que la destrucción de los manglares del país ha continuado, entre 1980 y el año 2000 se perdió a tasas en promedio de  1000 has por año, disminuyendo la pérdida a 160 hectáreas por año en el período 2000-2005 (Cuadro 1), incluso se estima que el área del Humedal Térraba Sierpe hoy sitio Ramsar debería tener una cobertura de aproximadamente 50.000 hectáreas. Es decir una superficie casi el doble del territorio actual (CGR.2011b)

Cuadro 1

Estado y tendencias del área de manglar – Costa Rica (1980–2005)

Cuadro1

Otros estudios recientes hacen ver que que en 22 años (entre 1990 y 2012) el país ha perdido casi 4000 ha de manglares, lo que se traduciría en una emisión histórica de CO2 de 1.6 Tg . Esto equivale a 1.3 veces la cantidad de emisiones producidas por todo el sector de uso de la tierra en Costa Rica en la década de los 90 (BIOMARCC-SINAC-GIZ. 2012).

Figura 1

Paisaje típico alrededor de los principales manglares del país

Paisaje_manglar

Donde están actualmente los manglares del país

Con base al nuevo mapa de cobertura forestal del país (SINAC.2014) se estima que el área de conservación con mayor extensión de manglares remanentes es Osa (41,1%) seguida del área de conservación Pacifico Central (30,1%), Tempisque (19,2%) y con la menores extensiones Arenal-Tempisque (6,9%) y Guanacaste (2,6%) todas presentes en la costa Pacífica. A nivel de la costa caribe del país el área de conservación Amistad –Caribe solo registra un 0,1% de la extensión total de manglares del país (Mapa 1, Gráfico 1).

Mapa 1

Ubicación de los manglares remanentes del país-2013

 Mapa_2013

 Fuente:Elaboración propia a partir de datos de SINAC (2014)

Gráfico 1

Porcentaje de cobertura de manglares por área de conservación-2013

 Manglares_AC_2013

En el contexto de cantones el que mayor extensión presenta es el Cantón de Osa (34,1%) seguido de Puntarenas (15,9) y Nicoya (9,9%), luego le siguen Golfito (6,7%), Parrita (6,6%) y Aguirre (4,9%).Los restantes cantones presentan valores que va del 4,0 % al 0,1% con relación a la extensión total de manglares del país. Es importante notar que dos cantones de la zona sur del país representan aproximadamente el 41,5% de la extensión total de manglares (Ver Gráfico 2).

Gráfico 2

Porcentaje de cobertura de manglares por cantón-2013

Manglares_Cantones_2013

El desafío del cambio climático

Los ecosistemas de manglar, al igual que otros ecosistemas, están sometidas a numerosos cambios que varían en su naturaleza intrínseca (por ejemplo, geológicos, físicos, químicos, biológicos) en el tiempo y el espacio. Se ubican en la interfaz entre la tierra y el mar y se puede decir que ocupan un ambiente hostil, al ser sometidos a diario a cambios de la marea, temperatura, exposición a niveles de salinidad, y diversos grados de anoxia. Los bosques de manglar y sus habitantes son más bien robustos y altamente adaptables si las amenazas antropogénicas se ven disminuidas. Aún así se espera que tanto el aumento de la temperatura ambiental en la costa como el aumento del nivel del mar generen cambios en la estructura y composición de los manglares.

La figura 2 muestra un ejemplo de sensibilidad del manglar más grande del país en el cuál los próximos 26 años se proyecta un aumento en el nivel del mar del orden de 1.95 mm/año lo que significa un incremento de 56,61 mm al año 2040, aunque este valor podría verse triplicado si ocurre un fenómeno del niño con la misma intensidad que el del año 1998. Cualquiera que sea la situación los modelos de sensibilidad muestran afectaciones no solo sobre la biología del lugar sino sobre los asentamientos humanos actuales.

Figura 2

Sensibilidad al aumento del nivel del mar del Humedal Térraba Sierpe

Terraba

La dificultad de saber realmente cuanto manglar tuvo el país

Al no contar el país con un sistema de información ambiental robusto al igual que en otros indicadores ambientales siempre se hace difícil poder estimar la cobertura histórica de un ecosistema como en este caso del manglar. El gráfico 3 muestra estimaciones de cobertura del manglar del país entre el año 1975 y el 2013 lo que evidencia que no conocemos con certeza cuál ha sido la cobertura de manglares a lo largo de estos 38 años, algo que debe preocupar a las autoridades para lograr una adecuada gestión del recurso ya que como señala la Contraloría General de la Republica (CGR.2011b) la falta de control y monitoreo sistemático no permite a las instancias competentes detectar situaciones anómalas que le alerten para la toma de acciones correctivas acorde con el ordenamiento jurídico y así evitar el deterioro de tan valiosos ecosistemas.

Gráfico 3

Estimaciones cobertura de manglar-1975-2013

Estimaciones_manglares1975_2013

Elaboración propia a partir de: FAO, PNUMA. 1981, Saenger, P. et-al. 1983, Herrera W. 1985, FAO. 1988 Solórzano, R., et-al. 1991, Jiménez. 1992, Furley, P.A. and Munro, D.M. 1993, Fisher, P and Spalding, M.D. 1993, Polanía, J. 1993, Jiménez, J.A. 1994, IMN-PNUD-MAG- IGN-DGF. 1996, Spalding, M.D. et-al. 1997, Bravo, J. and Rivera, L. 1998, CATIE. 1999, Madrigal. 2000, FAO. 2005, FAO.2007, Silva.2009,SINAC.2014.

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Spalding, M.D., Blasco, F. and Field, C.D., eds. 1997. World Mangrove Atlas. The International Society for Mangrove Ecosystems, Okinawa, Japón. 178 pp.

Manglar2

Adaptación al Cambio Climático en la Zona Marino-Costera del Golfo de Honduras

Ceiba

Los hábitats costeros y marinos están seriamente perturbados por actividades humanas –sobrepesca, contaminación, sedimentación y actividades turísticas— y sabemos que la variabilidad climática y el cambio climático empeorarán sustancialmente estas condiciones. Asi mismo, los efectos del cambio del clima actual y futuro son cada vez más complejos presionando a los ecosistemas y con ello afectando los modos de vida de la gente que depende de los recursos naturales en condiciones cada vez más cambiantes. Es por ello, que los pueblos costeros necesitan anticiparse y prepararse para el cambio, y las instituciones tendrán que favorecer ambientes que faciliten esa anticipación y preparación para el futuro. La preparación debe empezar lo más pronto posible, por lo que, la evaluación de vulnerabilidad debe ser un paso fundamental para la toma de decisiones en el diseño de medidas de adaptación ya que estos análisis son la base de información histórica permitiendo a la vez analizar tendencias futuras.

Como parte del trabajo que realizamos en el Laboratorio de Modelación de Sistemas del Programa de Cambio Climático y Cuencas del CATIE elaboramos el Vulne_GOH Análisis de Vulnerabilidad al Cambio Climático del Caribe de Belice, Guatemala y Honduras en asocio con The Nature Conservancy (TNC) para el Programa Regional de USAID- Manejo de los Recursos Acuáticos y Alternativas Económicas (MAREA) cuyo objetivo es fortalecer la gestión de los recursos marino-costeros de Centro América para reducir las amenazas vinculadas con prácticas insostenibles de pesca y desarrollo costero, apoyando la conservación de la biodiversidad y mejorando los medios de vida de las poblaciones en la región. Para obtener el documento hacer clic aquí

GHO_USAIDA la vez y utilizando como base el análisis anterior se colaboró en la formulación de las Estrategias de Adaptación para Zonas Marino-Costeras frente a los Impactos del Cambio Climático en el Caribe de Belice, Guatemala y Honduras. Este proceso también fue promovido por el Programa Regional de USAID de Manejo de Recursos Acuáticos y Alternativas Económicas (MAREA) y fue desarrollado en consulta con los gobiernos de Belice, Guatemala y Honduras, así como con la participación de los  actores clave de los tres países. Para obtener el documento hacer clic aquí

Referencias:

USAID-MAREA.2012. Análisis de Vulnerabilidad al Cambio Climático del Caribe de Belice, Guatemala y Honduras. Elaborado por: Lenin Corrales, Pablo Imbach, Claudia Bouroncle, Juan Carlos Zamora, Daniel Ballestero. Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). San Salvador-El Salvador. 92 páginas

USAID-MAREA.2012. Estrategias de Adaptación para Zonas Marino-Costeras frente a los Impactos del Cambio Climático en el Caribe de Belice, Guatemala y Honduras. Elaborado por: Fernando Secaira, Lenin Corrales, Calina Zepeda. Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y el Programa del Arrecife Mesoamericano, The Nature Conservancy. San Salvador-El Salvador. 72 páginas

Livi_nivel mar

35 años de discusiones sobre cambios en el clima…

TemperaturaAún con un camino recorrido de 35 años de discusiones sobre cambios en el clima y el objetivo de sentar las bases para un acuerdo climático que asegure que el aumento de temperatura global no supere los 2º C (umbral estimado a partir de cual existe un grave riesgo de desestabilización del sistema climático el cual puede producir impactos de consecuencias impredecibles) el mundo no llega a ese acuerdo.

Tendemos a pensar que las discusiones sobre cambios en el clima son recientes, pero en realidad las discusiones empezaron en 1979 con la Primera Conferencia Mundial sobre el clima celebrada en Ginebra, Suiza, a pesar de que el descubrimiento científico del cambio climático comenzó a principios del siglo XIX cuando se sospechó por primera vez que hubo cambios naturales en el paleoclima y se identificó por primera vez el efecto de invernadero natural.

En las décadas 1950-60, 1960-70 y 1970-80 se comenzó a sistematizar  los datos que demostraron que las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera estaban aumentando muy rápidamente. Al mismo tiempo, las investigaciones en los núcleos de hielo y los sedimentos lacustres revelaban que el sistema climático había sufrido otras fluctuaciones abruptas en el pasado. Aunque todavía se sigue tratando de entender estos acontecimientos es claro que un mundo con miles de millones de personas no puede someterse a riesgos provocados por “experimentos” con el clima.

Este recorrido hasta el presente tiene los siguientes hitos en lo que podríamos considerar la historia reciente de las discusiones políticas alrededor de los cambios en el clima que determinan el futuro de la vida en la tierra;

Año

Evento

1972

Estocolmo acoge la primera Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano.

1973

Se crean en 1973 del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

1979

Primera Conferencia Mundial sobre el clima en Ginebra (Suiza).

1983

Se crea la Comisión sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas (CNUMAD).

1988

Se crea el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

1990

El IPCC publica en Sundsvall (Suecia) el primer Informe de Evaluación que confirma científicamente evidencias sobre el cambio climático.

1992

Se adopta el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, declaración de principios que entra en vigor el 21 de marzo de 1994.

1992

Se celebra en Río de Janeiro (Brasil) la Cumbre de la Tierra, en la que se firma el Convenio Marco que compromete a los países firmantes a adoptar medidas para mitigar las emanaciones de gases responsables del calentamiento atmosférico.

1996

Se celebra en Ginebra (Suiza) la II Conferencia de las Partes (COP2), en la que ya se empieza hablar de «comercio de emisiones».

1997

Se celebra en Kioto (Japón) la COP3 en la que se adopta el «Protocolo de Kioto», un acuerdo para frenar la degradación medioambiental. El Tratado obliga a 38 países industrializados, más la Unión Europea (UE), a reducir las emisiones de seis gases responsables del efecto invernadero sobre los niveles de 1990 entre los años 2008 y 2012.

1998

El 16 de marzo, el Protocolo de Kioto se abre a la firma en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York. El 29 de abril, los países de la UE firman conjuntamente el Protocolo de Kioto.

2001

EEUU decide no ratificar el Protocolo de Kioto. Se celebra en Bonn (Alemania) la COP6 (II parte) en la que Rusia, Australia, Canadá y Japón se distancian de EEUU y se alían con la UE para que pueda aprobarse el Protocolo de Kioto

2002

La UE ratifica unánimemente el Protocolo de Kioto, tras su aprobación en los parlamentos nacionales. Japón también ratifica el Tratado, al igual que Canadá y Nueva Zelanda.

2004

Rusia, que representa el 17,4% de las emisiones, aprueba el Protocolo, con lo que queda superado el 55% de emisiones requeridas en el tratado como condición para su entrada en vigor.

2005

El 16 de febrero entra en vigor el Protocolo de Kioto con la ausencia de países contaminantes como EEUU, China y la India, que junto con Rusia son los países más contaminantes, y que han ratificado el Tratado, pero no están obligados a recortar sus emisiones por ser países en vías de desarrollo.

2005

Se inaugura en Oslo (Noruega) la primera bolsa mundial para la compra-venta de emisiones de CO2

2007

El 17 de noviembre se presenta en Valencia (España) el IV informe de síntesis del IPCC que afirma que el cambio climático es un fenómeno «inequívoco» y que algunos de sus efectos son ya irreversibles.

2009

En la COP15 de Copenhague se alcanza un acuerdo de mínimos no vinculante, que no fija objetivos de reducción de gases; sólo incluye la «intención» de limitar a 2 grados el aumento de la temperatura en la Tierra.

2010

Cancún (México) acoge la COP16, en la que se firman los «Acuerdos de Cancún», destinados a aplazar el segundo periodo de vigencia del Protocolo de Kioto.

2011

Durban (Sudáfrica) acoge la COP17. Se firma la Plataforma de Durban que incluye un segundo periodo para el protocolo de Kioto, una Hoja de Ruta para un acuerdo global de reducción de emisiones y el mecanismo que debe regir para el Fondo Verde para el Clima. Canadá anuncia que abandona el Protocolo de Kioto.

2012

Finaliza la aplicación del Protocolo de Kioto

2012

Doha, (Qatar) acoge COP 18. Los 194 países reunidos en Doha han alcanzado un acuerdo de mínimos, conocido como Puerta Climática de Doha, y que prorroga hasta 2020 el periodo de compromiso del Protocolo de Kioto. Esta prórroga tiene obligaciones para muy pocos países (léase, UE, Australia, Noruega y Croacia) y del que algunos de los países más contaminantes como EEUU, China, Rusia, Japón o Canadá no se sumaron.

2013

Warsaw, (Polonia) acoge COP 19. Se establece una hoja de ruta hacia un pacto global y vinculante en 2015 y activa las ayudas a los países más vulnerables al cambio climático. Esa hoja de ruta queda plasmada en un documento en el que finalmente se evita la palabra compromisos para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Las delegaciones también acuerdan que el fondo de financiación a largo plazo de medidas contra el cambio climático se mantenga en 100.000 millones de dólares anuales, a la vez que se lanza un llamamiento a los países desarrollados para movilizar esa cantidad a partir de 2020 con recursos tanto públicos como privados.

2013

27 de septiembre.- Se publica la Contribución del Grupo de Trabajo I al Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático. (Cambio Climático 2013. Bases Física)

Mientras las discusiones políticas continúan la temperatura promedio global de la tierra se incrementó de 0,12 oC  en 1979 a 0,6 oC en diciembre del 2013 y en el enero del 2014 las emisiones de dióxido de carbono alcanzaron las 398 partes por millón. No nos queda más que seguir llenos de esperanza de que los políticos lleguen finalmente a un acuerdo de que el aumento de la temperatura global no supere los 2º C por los niños que están naciendo y los que falta por nacer en los próximos 30 años.

CO2

Redactado a partir de la consulta a los siguientes sitios:

http://www.ipcc.ch/

http://www.pnuma.org/

www.un.org

http://unfccc.int/

http://www.ecointeligencia.com

http://www.esrl.noaa.gov/gmd/ccgg/trends/

TempGlobal

186 años de Conservación en Costa Rica

Volcán Tenorio

Las primeras normas legales relacionadas con el establecimiento de atribuciones en materia de conservación en costa Rica se inician en 1828 con la promulgación del Decreto 161 de la Asamblea Constituyente del Estado Libre de Costa Rica que estableció como atribuciones de las municipalidades velar «…por la conservación y repoblación de los montes y plantíos del común», luego en 1833 los Decretos 21 y  1841: «exigían a las municipalidades replantar árboles, velar por la calidad de las aguas de los ríos y de los nacientes y a los dueños de pastizales, cultivar cercas de árboles de madera fina y de utilidad para leña.», posteriormente en 1841 el Decreto 35 establecía que «…en los terrenos del común se debían reservar 10 manzanas para cultivar maderas finas de construcción y para toda corta de árboles se debía tener permiso de la autoridad política, exigir la replantación y cortar el árbol en su máximo rendimiento »(Vargas, 2011). Lo anterior es interesante porque se ve que el interés que privaba en esa época era la conservación de bienes y servicios que proveían los recursos naturales. .

Posteriormente en 1888 el Gobierno de Bernardo Soto «declara inalienable una zona de 2 km a los lados del volcán Barba y, en 1889, resuelve declarar nula las demandas de inscripción de tierras en ese sector» (Vargas, 2011). En este mismo año se Decreta la Ley No. LXV del 28 de julio que declaraba inalienable las montañas en que tienen su origen las aguas que abastecen a Heredia y Alajuela y que establece la norma que dice;  “«Siendo de utilidad pública la conservación de las montañas en que tienen origen los arroyos y manantiales que abastecen de agua a la provincia de Heredia y una parte de Alajuela,

Decretan

Art. 1°- Se declara una zona de terreno de dos kilómetros de ancho, a uno y otro lado de la cima de la montaña conocida con el nombre de Montaña del Volcán Barva, desde el cerro llamado el Zurqui hasta el que se conoce con el nombre de Concordia, ya sea dicha zona de propiedad nacional ó municipal.

Art. 2°-Se autoriza al Poder Ejecutivo para aumentar o disminuir la extensión de la zona a que se refiere el artículo anterior si después de practicado el reconocimiento respectivo por medio de una comisión científica, juzga conveniente modificarla en el sentido que dicha comisión indique», norma que según la Procuraduría General de la República (Opinión Jurídica: 118 – J del 27/09/2004), sigue vigente después  de 126 años.

El cuadro siguiente refleja otros eventos importantes en acciones de conservación privada y Declaratoria de Leyes y normas que procuraban y procuran proteger y conservar bosques, patrimonio arqueológico y ambiente en general.

Año

Gobierno

Eventos

1906 Cleto González Víquez Se decreta la Ley de Guardabosques para llevar a cabo la vigilancia y control de la explotación de los bosques
1909 Cleto González Víquez Se promulga la Ley de Quemas
1913 Ricardo Jiménez Oreamuno Declara inalienable la zona de 2 km alrededor del cráter del Volcán Poás
1923 Julio Acosta García Aparece la Ley de Reforestación
1930 Cleto González Víquez Reglamento a Ley de Guardabosques (Protegía 200 metros de ancho cerca de los ríos, manantiales, etc…)
1935 Ricardo Jiménez Oreamuno Se emite la Ley de Explotación de Bosques Nacionales
1935 Ricardo Jiménez Oreamuno La Isla del Caño es declarada como un área de conservación
1939 León Cortés Castro Mediante la Ley General de Terrenos Baldíos se estableció;

  • El bosque no podía ser explotado en una franja de 500 metros a los largo de los ríos navegables
  • En una zona de 2 km a cada lado de la carretera interamericana
  • En un diámetro de 500 metros de la naciente de los ríos
  • Prohibía enajenar terrenos en la Cuenca del río Banano
  • Y una zona 2 km alrededor del V. Poás y su laguna, Barba, Irazú y los cerros Zurquí
  • Asimismo, los terrenos comprendidos en una zona de 2 km de ancho a lo largo de la frontera con Nicaragua y Panamá
1942 Rafael Ángel Calderón Guardia
  • Costa Rica participa en Convención sobre «La protección de la flora, fauna y bellezas panorámicas de los países de América»
  • Nace el concepto de espacio natural protegido
1950 Otilio Ulate Blanco Comunidad cuáquera de Monteverde crea la reserva hidrológica
1954 José Figueres Ferrer Se crea la estación Biológica La Selva con fines de investigación científica por parte de un consorcio de Universidades
1955 José Figueres Ferrer José Figueres crea los Parques Nacionales Volcán Poás y Volcán Irazú
1958 José Figueres Ferrer Costa Rica ratifica convención «La protección de la flora, fauna y bellezas panorámicas de los países de América»
1958 José Figueres Ferrer Por primera vez se establecen en el país 4 categorías de manejo (Parque Nacional, Reserva Nacional, Monumento natural y reservas de espacios vírgenes)
1961 Mario Echandi Jiménez Mediante Ley 2825, declara Parque Nacional a la zona de 2 km a cada lado de la carretera interamericana en la Cordillera de Talamanca para proteger los robles
1961 Mario Echandi Jiménez Se crea la Reserva Absoluta de Cabo Blanco (1961) bajos los auspicios del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA)
1962 Mario Echandi Jiménez Se crea el Jardín Botánico Wilson
1963 Francisco José Orlich Bolmarcich Se crea la Reserva Forestal de Río Macho (1963) bajo los auspicios del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
1969 José Joaquín Trejos Primera Ley Forestal (No. 4465), cambia algunas categorías a parques nacionales, reservas biológicas, reservas forestales, zonas protectoras
1969 José Joaquín Trejos Se crea el programa de Parques Nacionales que luego se transforma en Servicio de Parques Nacionales y la Dirección General Forestal
1970 José Figueres Ferrer Se dicta Ley de Vida Silvestre que crea el departamento de Vida Silvestre como Unidad Administrativa y los Refugios de Vida Silvestre como Categoría de Manejo
1972 José Figueres Ferrer Se crea la Reserva Biológica de Monteverde
1977 Daniel Oduber Quirós Se dicta Ley de Reforestación donde se reconoce el impacto de la actividad ganadera sobre los bosques
1974-1978 Daniel Oduber Quirós Se crea el mayor números de áreas protegidas del país
1978-1982 Rodrigo Carazo Odio Continua con la labor de Oduber de crear más áreas protegidas
1986 Luis Alberto Monge Álvarez Se crea el Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (MIRENEM)
1988 Óscar Arias Sánchez Se crea el Sistema Nacional de Áreas de Conservación mediante la Ley de Biodiversidad No. 7788
1989 Óscar Arias Sánchez Se establece el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBIO)
1990 Óscar Arias Sánchez Se crea el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO)
1992 Rafael Ángel Calderón Fournier Registro de la Propiedad acepta la inscripción de las servidumbres ecológicas
1995 José Figueres Olsen Se promulga Ley Orgánica del Ambiente
1995 José Figueres Olsen Se establecen 7 Categorías de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas (Reservas forestal, Zona Protectora, Parque Nacional, Reserva Biológica, Refugio de Vida Silvestre, Humedal y Monumento Natural (Art. 32. Ley General del Ambiente)
2006 Oscar Arias Sánchez Se crea el Programa Nacional de Corredores mediante Decreto No. 33106-MINAE
2008 Oscar Arias Sánchez Se agregan dos nuevas categorías de manejo; La Reserva Marina y el Área Marina de Manejo (Art 70. Reglamento Ley 7788)

La figura siguiente muestra la Evolución del Sistema de Áreas Protegidas de Costa Rica entre 1955 y 2013

EvoluASP

En   relación  a la conservación de sistemas continentales y sistemas marinos en 2013 las áreas protegidas marinas y costeras representan el 53% de la extensión total  del Sistema de Áreas Protegidas mientras que los sistemas terrestres representan el 47%. En términos continentales en la superficie protegida corresponde al 27% de la extensión total del país.

%ASP

REFERENCIAS

GEF. (2005). Overview of Costa Rica’s Protected Areas System in Overcoming Barriers to Sustainability of Costa Rica’s Protected Areas System. Global Environment Facility Project 2773. http://www.gefonline.org/. Consultada Febrero 2011

Corrales, Lenin. 2010. Gestión del Patrimonio Conservación y Biodiversidad: resultados de la gestión ambiental.  Ponencia preparada para el Decimosexto Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación. Setiembre 2010. 50 páginas

Corrales, L. 2011. Gestión del Patrimonio, Conservación y Biodiversidad: Resultados de la Gestión Ambiental. Ponencia preparada para el Decimoséptimo Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación.

Corrales, L. 2012. Gestión del Patrimonio, Conservación y Biodiversidad: Resultados de la Gestión Ambiental. Ponencia preparada para el Decimoctavo Informe Estado de la Nación. San José, Programa Estado de la Nación.

SINAC-MINAE. (2003). Informe Nacional sobre el Sistema de Áreas Silvestres  Protegidas. Ministerio del Ambiente y Energía-Sistema Nacional de Áreas de Conservación. San José, Costa Rica

SINAC. 2011. SINAC en Números: Informe Década Estadísticas SEMEC 2011. Sistema Nacional de Áreas de Conservación. Comps. B Pavlotzky, G Rojas. San José, CR. 56 p.

SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación). 2012. SINAC en Números: Informe Anual Estadísticas SEMEC 2012. Comps. B Pavlotzky, G Rojas. San José, CR. 77 p.

Vargas G. (2011). Geografía de Costa Rica. EUNED. San José-Costa Rica. 191-195

Rioceleste

Emisiones de Dióxido de Carbono en los países de Centroamérica en 2012

ChimeneaDe acuerdo a datos preliminares de emisiones del año 2012 por parte del Proyecto Global de Carbono (The Global Carbon Project), la región Centroamericana emitió a la atmósfera 48,51 MtCO2 de las 35.418 MtCO2 que se emitieron en todo el mundo representando la región solamente el 0,14% de las emisiones totales de dióxido de carbono para el año 2012.

En 2012, las emisiones globales de CO2 estuvieron dominadas por las emisiones procedentes de China (27%), los EE.UU. (14%), la UE (28 Estados miembros, el 10%) y la India (6%). Las tasas de crecimiento de estos países desde 2011 hasta 2012 fueron del 5,9% para China, -3,7% para los EE.UU., -1,3% para la EU28, y el 7,7% para la India. Los países que más contribuyeron al cambio en las emisiones en el 2012 fueron China (incremento del 71%), EE.UU. (26% de disminución), India (21%) y Japón (11%).En 1990, el 62% de las emisiones globales provenían de los países desarrollados y 34% de los países en desarrollo. En 2012, el 37% de las emisiones se emitieron en los países desarrollados, y el 57% en los países en desarrollo (TGCP.2013).

Entre 1960 y el 2012 todos los países de la región Centroamericana han venido incrementado las emisiones totales siendo Guatemala, Panamá, Honduras y Costa Rica los de más rápido crecimiento seguidos de El Salvador, Nicaragua y Belice.

Emisiones CAM 1960-2012

En relación a las contribuciones de emisiones totales de Centroamérica por país en 2012 Guatemala domina con el 23,3% del aporte de emisiones totales, Panamá aporta el 20,1% seguido por Honduras con el 16,9%  Costa Rica con el 16,2% y El Salvador con 13,0%. Nicaragua ocupa en antepenúltimo lugar con 9,5% y Belice el último lugar con el 8,9%.

Contribución 2012

En cambio si se miran los países en emisiones por persona se obtiene que Panamá es el país de la región con mayores emisiones per cápita (2,6 tCO2/persona) seguido de Costa Rica (1,6 tCO2/persona), Belice (1,3 tCO2/persona), Honduras (1,0 tCO2/persona), El Salvador (1,0 tCO2/persona), Nicaragua (0,8 tCO2/persona) y Guatemala (0,7 tCO2/persona).

Percapita2012

La trayectoria actual de las emisiones de combustibles fósiles está siguiendo el escenario de emisiones más intensivo en emisiones del carbono de los escenarios de emisiones publicados  por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en 2013. La trayectoria actual está siguiendo el Camino que representa la concentración 8.5 (la última familia de escenarios del IPCC) que lleva a la temperatura media del planeta a cerca de 3,2 ° C a 5,4 ° C por encima de la era pre-industrial para el año 2100 (TGCP.2013).Escenarios

De las emisiones totales procedentes de las actividades humanas en el período 2003-2012 , alrededor del 45 % se acumuló en la atmósfera , el 27% en el océano y el 27% en la superficie terrestre. Durante este período, el tamaño de los sumideros naturales ha crecido en respuesta a las crecientes emisiones, a pesar de la variabilidad de año con año el  crecimiento es muy grande (TGCP.2013).

Para llegar a ser carbono neutral, primero se deben reducir las emisiones y los impactos posibles. Nos enfrentamos a la necesidad de realizar grandes reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero durante este siglo con el fin de minimizar la interferencia antropogénica peligrosa en el sistema climático. Los individuos y las organizaciones debemos contribuir a la reducción de emisiones al reducir voluntariamente la demanda de energía y los Gobiernos deben equilibrar sus políticas para lograr un desarrollo bajo en emisiones de carbono.

Furgon

Todos los datos utilizados provienen de:  CDIAC: Boden, TA, G Marland, and RJ Andres. 2013. Global, Regional, and National Fossil-Fuel CO2 Emissions. Carbon Dioxide Information Analysis Center (CDIAC), Oak Ridge National Laboratory, US Department of Energy, Oak Ridge, Tenn., USA doi:10.3334/CDIAC/00001_V2013. http://cdiac.ornl.gov/trends/emis/meth_reg.html, obtenidos desde la página del TGCP (The Global Carbon Project): http://www.globalcarbonproject.org/index.htm