
La biodiversidad es uno de los pilares fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, aún hay muchas especies por descubrir en varios grupos taxonómicos en Costa Rica. Por otra parte, no es posible conservar lo que no conocemos. Este artículo ofrece un análisis del estado actual del conocimiento sobre la biodiversidad, destacando los avances, las brechas pendientes y las especies amenazadas.
Gracias al esfuerzo del Proyecto Biodiversidad en Cifras de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional (UNA), en colaboración con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (CONAGEBIO), en 2022 se realizó una actualización de las estimaciones sobre la biodiversidad de Costa Rica. Un ejemplo notable es el aumento en la estimación de especies de insectos, que pasó de 300,000 a 800,000. Asimismo, el número total de especies esperadas en el país se incrementó a 909,000, en comparación con la cifra de medio millón registrada en 1992 (1).
En 2023, se estima que Costa Rica alberga el 7% de las especies esperadas en el mundo y el 11,7% de la biodiversidad global descrita hasta hoy (1). Según los datos más recientes, estos porcentajes se han mantenido estables, lo que refleja la constante riqueza y diversidad biológica del país, especialmente en su lista actualizada de vertebrados.
Este esfuerzo por actualizar las estimaciones de biodiversidad subraya el compromiso de Costa Rica en la conservación y estudio de su increíble diversidad biológica, destacando la necesidad de seguir investigando y protegiendo las especies aún no documentadas y aquellas que se encuentran en peligro.
Vertebrados: Conocimiento completo
Los vertebrados han sido ampliamente estudiados, y los datos muestran una coincidencia perfecta entre las especies esperadas y conocidas en varios grupos:
El gráfico A de la figura 1 presenta las especies de vertebrados esperadas y las ya conocidas en el país, lo que evidencia una cobertura exhaustiva de este grupo. La coincidencia entre las especies identificadas y las estimaciones esperadas sugiere que la biodiversidad de vertebrados ha sido completamente documentada.
Insectos e invertebrados: El gran desafío pendiente
El panorama es muy diferente cuando observamos a los invertebrados. Existe una gran disparidad entre las especies esperadas y las conocidas (Gráfico B de la figura 1), lo que subraya la importancia de seguir explorando y documentando estos grupos:
La cifra total de especies de insectos dentro del territorio nacional aún no se ha establecido con precisión, aunque únicamente en el Área de Conservación Guanacaste ya se han identificado 150.000 especies de insectos, y se anticipa que la cifra total pueda superar las 350.000 especies, aproximadamente igual a la estimación global para el país en años previos (2).
Este grupo requiere de un esfuerzo mayor en investigación, ya que la diferencia entre lo que se espera y lo que se conoce es considerable.
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Obando, V. & Bermúdez, T. (2024)

Hongos y microorganismos: Un territorio por explorar
Otros grupos, como los hongos, protozoarios y algas, presentan un déficit considerable en cuanto al número de especies documentadas. Por ejemplo, de las 65,000 especies estimadas de hongos, solo 5,693 han sido identificadas, dejando más de 59,000 especies sin documentar. En el caso de los briófitos, la situación es diferente, ya que, aunque no se tiene una estimación clara del número de especies esperadas, hasta la fecha solo se han documentado 800 especies. En cuanto a los protozoarios, se estima la existencia de 9,000 especies, pero solo 670 han sido identificadas, lo que deja una brecha de más de 8,000 especies por descubrir. Por último, en el grupo de las algas, de las 4,500 especies estimadas, solo 420 han sido documentadas, lo que refleja un vacío significativo de más de 4,000 especies sin identificar. Estos grupos en particular requieren mayor investigación, lo que podría revelar nuevas especies y enriquecer nuestro conocimiento de la biodiversidad (Gráfico C de la figura 1).
Plantas vasculares: Biodiversidad completamente documentada
Por otro lado, las plantas vasculares presentan un estado de documentación completo. Se estiman 11,119 especies, las cuales ya han sido identificadas, lo que refleja un exhaustivo trabajo de estudio y conocimiento en este grupo taxonómico (Gráfica D de la figura 1).
Estado de Conservación de las especies
El Índice de la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) es una herramienta fundamental para medir el riesgo global de extinción de especies en todo el mundo. Este índice se basa en los datos de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, que evalúa el estado de conservación de miles de especies, clasificándolas en distintas categorías de riesgo, desde «Preocupación Menor» hasta «Extinta» (4).
El índice refleja el grado de amenaza que enfrenta la biodiversidad global: a menor valor del índice, mayor es el riesgo de extinción de las especies evaluadas. De manera sencilla, permite seguir la tendencia de las especies a lo largo del tiempo, brindando información clave sobre si su estado de conservación mejora, permanece estable o empeora.
Este índice es también el principal indicador del Objetivo A del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que establece: “Se mantiene, mejora o restaura la integridad de todos los ecosistemas; se incrementa sustancialmente la superficie de los ecosistemas naturales para 2050; se detiene la extinción inducida por el hombre de las especies amenazadas conocidas y, para 2050, la tasa de extinción y el riesgo de todas las especies se reduce a una décima parte, mientras que la abundancia de especies nativas aumenta a niveles saludables y resilientes. Se mantiene la diversidad genética dentro de las poblaciones de especies silvestres y domesticadas, salvaguardando su capacidad de adaptación” (5).
Especies amenazadas según la Lista Roja de la UICN en Costa Rica
Las observaciones del siguiente gráfico muestran que los grupos Magnoliopsida, Jungermanniopsida y Liliopsida tienen una alta proporción de especies clasificadas como «Cerca de amenaza», lo que indica una situación menos grave en comparación con otros grupos. En cambio, Insecta, Hydrozoa y Holothuroidea presentan una mayor distribución en las categorías de «En peligro» y «En peligro crítico», sugiriendo una situación más preocupante para estos grupos. Los grupos Malacostraca y Holothuroidea también muestran una significativa proporción en las categorías de «En peligro crítico» y «En peligro», indicando una alta vulnerabilidad. Por otro lado, Anfibios y Aves tienen una mayoría de especies «Cerca de amenaza», pero también una considerable presencia en otras categorías de riesgo. En general, resalta la variabilidad en el nivel de amenaza entre los diferentes grupos taxonómicos, subrayando la necesidad de implementar estrategias de conservación específicas para cada grupo (4).

Fuente: Corrales L. 2024
Especies amenazadas por sistema ecológico
La distribución porcentual de la fauna listada en la Lista Roja de la UICN en Costa Rica para 2024, clasificada por su sistema ecológico, revela una predominancia notable de las especies marinas, que representan el 47% del total. Esto sugiere que casi la mitad de las especies de fauna amenazadas en el país son habitantes de los ecosistemas marinos. En contraste, las especies terrestres constituyen el 26%, mientras que aquellas que ocupan ambientes tanto terrestres como de agua dulce abarcan el 13%. Las especies exclusivamente de agua dulce comprenden el 12%, y las especies de hábitats estuarinos, zonas de transición entre ríos y mares, constituyen la minoría con apenas un 2%. Esta distribución resalta la importancia crítica de enfocarse en la conservación marina y dulceacuícola, sin por ello minimizar la atención hacia la protección de los demás ecosistemas (4).

Fuente: Corrales L. 2024
La siguiente figura muestra el Índice de la Lista Roja (RLI) de supervivencia de aves, anfibios, peces, mamíferos, plantas, reptiles y tiburones en Costa Rica para el año 2023. De acuerdo con el gráfico, las especies de tiburones son las que están avanzando más rápidamente hacia un mayor riesgo de extinción, mientras que los anfibios son, en promedio, el grupo animal más amenazado en comparación con otros vertebrados y las plantas. Los demás grupos de especies muestran una disminución más moderada en su RLI.
De lo anterior, se puede afirmar que, aunque el cambio climático probablemente representa la mayor amenaza para los anfibios, en el caso de los tiburones, la principal amenaza es la pesca. En Costa Rica, el 77% de los desembarques corresponden a especies de tiburones clasificadas como vulnerables en la Lista Roja de la UICN, lo que implica que enfrentan un alto riesgo de extinción si continúan las tendencias actuales. Esto evidencia que las prácticas pesqueras vigentes ejercen una presión significativa, subrayando la necesidad urgente de implementar medidas de gestión y conservación para evitar que estas especies avancen hacia categorías de mayor amenaza (3).
Un valor de RLI de 1.0 indica que todas las especies están clasificadas como de Preocupación Menor (es decir, no se espera su extinción en el futuro cercano), mientras que un valor de 0 representa la extinción total de todas las especies del grupo. Un RLI constante a lo largo del tiempo sugiere que el riesgo global de extinción para el grupo no ha cambiado. Si se lograra reducir la pérdida de biodiversidad, el RLI mostraría una tendencia ascendente.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Lista Roja de UICN 2024 (4)
En conclusión, Costa Rica ha logrado avances importantes en la documentación de su biodiversidad, alcanzando un conocimiento completo en ciertos grupos taxonómicos, como los vertebrados y las plantas vasculares. Sin embargo, todavía existen grandes brechas de conocimiento en grupos como los insectos, hongos y protozoarios, lo que resalta la necesidad de continuar con la investigación y documentación. El país alberga aproximadamente el 7% de la biodiversidad mundial, pero muchos grupos de especies, especialmente en ecosistemas marinos y terrestres, siguen bajo amenaza, tal como lo indican los datos de la Lista Roja de la UICN. Estos desafíos evidencian la urgencia de implementar estrategias de conservación específicas y de enfocarse en la protección de especies y ecosistemas vulnerables, particularmente en los ambientes marinos y dulceacuícolas.
REFERENCIAS
- Obando, V. & Bermúdez, T. (2024). Resultados del proceso de actualización de datos taxonómicos de la biodiversidad en Costa Rica. II Etapa Proyecto Biodiversidad en Cifras. Escuela de Ciencias Biológicas, Universidad Nacional, Heredia Costa Rica.
- Bermúdez T., y Obando V. (2023). Biodiversidad en cifras: avances en el conocimiento de especies en Costa Rica. Presentación PowerPoint
- Corrales, L. (2024). Tendencias, riesgos e implicaciones de la gestión de la biodiversidad en Costa Rica. Investigación de base para el Informe Estado de La Nación en Desarrollo Humano Sostenible 2024. Programa Estado de la Nación. San José-Costa Rica
- IUCN. (2024). The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2021-3. https://www.iucnredlist.org. Accessed on [15 April 2024].
- UN Environment Programme World Conservation Monitoring Centre (UNEP-WCMC). (2024). Indicators for the Kunming – Montreal Global Biodiversity Framework. https://gbf-indicators.org/













