Turistas y tecnología que matan lentamente la Vida Silvestre del Parque Nacional Manuel Antonio

Estamos tan maravillados por las bondades y beneficios del turismo que poco se hace para medir el impacto que esto está teniendo sobre la vida silvestre en los Parques Nacionales con el objetivo de disminuir o evitar los daños colaterales hacia la biodiversidad. Manuel Antonio uno de los parques más populares en el país, que recibe unos 1.000 visitantes al día con dificultades para lograr una regulación eficaz y sumado a su pequeña franja costera terrestre, ha tenido un impacto directo por parte del turismo sobre la fauna y el ecosistema en su conjunto. La habituación de algunas de las especies animales más grandes y carismáticas (los primates en particular), a la presencia humana ha provocado alteraciones en su comportamiento y alterado los patrones de alimentación de algunas especies.

Desde finales de los años ochentas han sido reportados cambios en los hábitos alimenticios de los mapaches a causa de que  comen restos que dejan los turistas lo cuál ha alterado el comportamiento natural de estos. Situación semejante se ha reportado para el caso de los monos carablanca que ahora recurren hasta el “robo” de los alimentos.

Lo anterior ha sido agravado con la aparición de los teléfonos celulares los cuales han provocado importantes cambios en el comportamiento humano, ahora y aún más con la llegada de los mal llamados celulares “inteligentes” aberración más pavorosa desarrollada por los publicitas y aumentada por los periodistas ya que han abierto la posibilidad de tomar la foto y usarla como trofeo para subirla inmediatamente a la red social, pero para lograr esto muchos recurren al aporte de boquitas a los monos para que tengan las mejores poses para la foto.

Estas prácticas según los expertos producen efectos negativos como cambios en el comportamiento, empobrecimiento nutricional de los animales, interferencia en los ambientes sonoros, visuales y olfativos naturales, produciendo en el largo plazo una muerte lenta por los cambios en la ecología y el comportamiento ya que  la disponibilidad de alimento es uno de los factores que determina el tiempo dedicado diariamente a sus actividades naturales.

Según investigaciones realizadas hasta ahora darles alimento a los monos aumenta los niveles de agresión ya que estos siempre van a buscar el obtener la mayor cantidad de alimentos por parte de los turistas pasando al robo de los mismos y a la utilización de los basureros como fuente inmediata de alimentación.

Esta situación requiere atención urgente de medidas de manejo en el Parque pero quizás la más importante es la toma de conciencia sobre el daño que se le hace a la vida silvestre al ofrecerles alimentos chatarra a los animales con el objetivo de obtener una buena foto con el teléfono “inteligente” ya que en el mediano plazo los efectos de los cambios en la nutrición natural trae sus consecuencias con resultados de una muerte lenta y segura.